jueves, 10 de febrero de 2011
La vuelta al mundo en busca de Marivic (II)

Capitulo II: Manila at night
No se cuántos vuelos y no se cuántos aeropuertos después llegamos a Manila ayer noche, 12 h después de lo previsto.
La noche de Reyes le expliqué a Biel un cuento inventado en el que el volaba sobre la estrella de Navidad rumbo a Oriente y en medio del cielo y las estrellas encontraba tres cunas preparadas para los bebés que debían llegar a la familia durante 2010.
Ayer, en nuestro vuelo hacia Oriente mientras intentaba endormiscarme, pensaba en ese cuento y en como había sido como una profecía: en mi narración, los Reyes le decían a Biel que esos bebés le traerían un regalo muy preciado cada uno, la valentía llegaría de su primo Daniel de Luxemburgo, la capacidad de aceptar las sorpresas imprevistas de su prima Laia de Argentina y la paciencia llegaría de la mano de su hermano o hermanita Filipino/a....y, efectivamente, todo este tiempo de espera hemos necesitado estos tres tesoros y en nuestro viaje de ayer ¡¡más que nunca!!
Creo que fue en Singapore (al final uno pierde la noción del tiempo y del espacio) que conecté mi blackberry y apareció la preciada noticia de nuestro ángel de la guarda: podréis conocer a Marivic mañana, os esperan en el Hospicio a las 10 h.
"¡Manila de noche es muy chulo!" dijo Biel, si, quizás, es mejor de noche, así se esconden la miserias entre los rascacielos iluminados. "¿Aquí se duerme de noche?," esto del cambio horario no lo acaba de entender muy bien... y añade "quiero descansar mucho para que mi hermana no me vea mala cara"
"Estoy nervioso, no puedo dormir, ¿ya es de día?"
Continuará...
Mireia
No se cuántos vuelos y no se cuántos aeropuertos después llegamos a Manila ayer noche, 12 h después de lo previsto.
La noche de Reyes le expliqué a Biel un cuento inventado en el que el volaba sobre la estrella de Navidad rumbo a Oriente y en medio del cielo y las estrellas encontraba tres cunas preparadas para los bebés que debían llegar a la familia durante 2010.
Ayer, en nuestro vuelo hacia Oriente mientras intentaba endormiscarme, pensaba en ese cuento y en como había sido como una profecía: en mi narración, los Reyes le decían a Biel que esos bebés le traerían un regalo muy preciado cada uno, la valentía llegaría de su primo Daniel de Luxemburgo, la capacidad de aceptar las sorpresas imprevistas de su prima Laia de Argentina y la paciencia llegaría de la mano de su hermano o hermanita Filipino/a....y, efectivamente, todo este tiempo de espera hemos necesitado estos tres tesoros y en nuestro viaje de ayer ¡¡más que nunca!!
Creo que fue en Singapore (al final uno pierde la noción del tiempo y del espacio) que conecté mi blackberry y apareció la preciada noticia de nuestro ángel de la guarda: podréis conocer a Marivic mañana, os esperan en el Hospicio a las 10 h.
"¡Manila de noche es muy chulo!" dijo Biel, si, quizás, es mejor de noche, así se esconden la miserias entre los rascacielos iluminados. "¿Aquí se duerme de noche?," esto del cambio horario no lo acaba de entender muy bien... y añade "quiero descansar mucho para que mi hermana no me vea mala cara"
"Estoy nervioso, no puedo dormir, ¿ya es de día?"
Continuará...
Mireia
Etiquetas: testimonios
Enrique Campoamor a las 2:05 p.m. | Permalink |
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