viernes, 9 de junio de 2006
Un niño sigue en coma por los supuestos malos tratos de sus padres adoptivos
Un matrimonio fue detenido el martes en Mallorca por el grupo de homicidios de la policía acusado de presuntos malos tratos a su hijo, de seis años. El menor, en estado de coma, está ingresado desde el martes en el hospital de Son Dureta, de Palma. Desde el primer momento se temió por su vida. Presenta lesiones cerebrales y medulares que podrían causarle secuelas neurológicas y de movilidad. Nacido en Europa del Este, fue adoptado cuando era bebé. Un juez ordenó anoche el ingreso en prisión de la madre y la libertad con cargos y con una orden de alejamiento del niño para el padre.

El niño tiene una fractura craneal, posibles daños en la médula espinal, "policontusiones por todo su cuerpo" y hematomas "con diferente estadio evolutivo" muy visibles en brazos y cabeza, debido a golpes posiblemente reiterados en distintos momentos, según la información que facilitó el Cuerpo Nacional de Policía. Las supuestas agresiones ocurrieron en el chalé familiar, sito en una urbanización de la Bahía de Palma, en Llucmajor.

El caso se detectó en la noche del martes, día 6, cuando los padres del niño, José R. M., de 44 años, y Nieves R.L., de 39 años, reclamaron la presencia de una ambulancia en su domicilio para atender a su hijo, que se encontraba inconsciente. El matrimonio atribuyó la situación a un accidente doméstico. Los cónyuges señalaron que antes habían intentado reanimar a su hijo aplicándole bolsas de hielo en la cabeza y otras zonas con contusiones. En medios clínicos y de la investigación se sospecha que esta acción podía tener como objetivo mitigar los efectos y apariencia de los golpes, pero agravó las secuelas de las lesiones internas al postergar su tratamiento médico.

El ingreso del menor se efectuó inicialmente en una clínica privada. Allí, a la vista de la gravedad, enviaron al niño al complejo sanitario público de Palma. Los investigadores policiales fueron alertados por los médicos de urgencias que reconocieron al pequeño. A la vista de las gravísimas lesiones, los facultativos sospecharon que no se trataba de un accidente doméstico.

El menor ingresó en el hospital en estado crítico, inconsciente, y en un primer momento los doctores temieron por su vida. La policía advirtió de inmediato que "presentaba claros síntomas de haber sido víctima de malos tratos". Los expertos en homicidios asumieron el caso y tomaron declaración a los padres. Ante las contradicciones y lagunas en sus respectivas versiones, detuvieron a los progenitores "porque los hechos que indican no se corresponden con las lesiones que presenta la víctima", según la versión policial.

En el atestado, los agentes anotaron que existían "suficientes indicios de criminalidad". Tras permanecer cerca de 72 horas en comisaría, ayer por la tarde el matrimonio pasó a disposición judicial. Posteriormente declararon ante el juez quien decretó el ingreso en prisión de la madre y la puesta en libertad del padre, imputado con cargos, con una orden de alejamiento de niño y obligación de presentarse los días 1 y 15 de cada mes.

El pequeño fue adoptado en 1999 en un país del Este de Europa. Los padres niegan haberle maltratado y agredido y atribuyen las lesiones a caídas fortuitas. El Instituto de Servicios Sociales de Mallorca que tramitó la adopción, inició ayer un expediente de tutela cautelar y protección, y aseguró que no anotó incidencia alguna en sus informes sobre el proceso adoptivo, que finalizó en 2003.

La evaluación de la situación del menor se ponderó "de manera satisfactoria" hasta 2003. Los servicios sociales de Mallorca negaron anoche que en el expediente hubiera constancia de una denuncia por maltrato anterior. Otras fuentes señalaron que una profesora y un tutor de colegio comunicaron que el niño había acudido en alguna ocasión al centro con moratones y que el menor había recibido atención médica por golpes.

Gaspar Rullán, director de la Oficina del Defensor del Menor en Baleares, abrirá un expediente para analizar "el grado desprotección en el que se encontraba el niño". Rullán calificó de "muy lamentable" el episodio de supuestos malos tratos y destacó como "eficiente" el trabajo de los servicios de la sanidad que observaron que las heridas respondían a una aparente agresión. "Falta mucha formación y sensibilización para detectarlo", reseñó. En Baleares no existen denuncias por casos similares.

El Instituto de Servicios Sociales de Mallorca subrayó ayer que un menor adoptado, tras finalizar el proceso de tutela y transición, es "plenamente equiparable en derechos a cualquier hijo biológico y, por tanto, la administración tan sólo tiene potestad para intervenir en los casos de desprotección legalmente establecidos".

Diario El País, 09/06/2006

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Enrique Campoamor a las 11:25 a. m. | Permalink |


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