viernes, 13 de octubre de 2006
El viaje de Blanca, Pirulo y Edward



Nuestro hijo Edward, Edu, es ....!no hay palabras!! Es un niño cariñoso, alegre, tragón, simpático, y sobre todo muy muy bueno!!! Estamos que no nos lo creemos, y encima, las niñas, las dos, están como locas con él, le protegen, le ayudan, me ayudan, juegan con él, bueno, esto no nos lo esperábamos en absoluto!! Esperemos que siga así, por lo menos un poquito más!!! porque,aunque soy optimista, esto cambiará....

Bueno, pues sobrevivimos al viaje!! pero vamos, ha sido toda una odisea. AL final nos fuimos con las aerolíneas Qatar, muy recomendables. El avión está muy bien, mejor que cualquier compañía europea. El aeropuerto de Doha, Qatar, está muy bien, y además es de los más cosmopolita que he visto en mi vida. Hay de todo tipo de gente por allí, mil razas distintas, puesto que es un gran punto de unión entre Europa y Asia y África.

Bueno pues llegamos a Manila el sábado a las 23:30. Al final nos fuimos al Hotel Intercontinental, en Makati (altamente recomendable). Pues resulta que en el aeropuerto había taxis del hotel (no o sabíamos y nos dimos una agradabílisima sorpresa), con lo cual nos llevó un chofer del Hotel al Hotel. La primera impresión de la ciudad de Manila era de desorganización total. Mucho tráfico y todo el mundo tocando la bocina sin parar. Llegamos reventados y nos metimos en la cama nada más llegar. Nos vino estupendamente dormirnos, puesto que el viaje es largo y no se duerme nada bien, los nervios del viaje tan especial se añaden a la incomodidad del avión. Dormimos unas 13 horas y el Domingo nos levantamos a la hora casi de comer (el horario de comidas en Filipinas es el Europeo, no el de Laguna de Duero...).

Nos dimos una vuelta por los alrededores del hotel, por el centro comercial "Ayala", que resulta ser una serie de edificios "super-malls"(centros comerciales con todo tipo de tiendas de super lujo) y con supermercados enormes con todo tipo de comidas y de cosas, incluido para bebés (menos jerséis, Mireia, me acordé de ti, y no hay jerséis para volver a España, pero calcetines, todos los que quieras...). Esto nosotros no lo sabíamos. Recuerdo que Lolín nos comentó que ella no había visto ninguna tienda de comida para bebés, y resulta que nos llevamos potitos, leche, cereales, papillas de frutas, pañales, toallitas, en fin de todo por si acaso no podíamos comprarlo cerca del hotel. Pues bien, nos volvimos con todo a casa porque resulta que Edward solo tomaba leche, nada más, y cada tres horas, como un bebé recién nacido, y no quería nada más, y yo no quería cambiar la alimentación hasta que llegáramos a casa por si acaso. Bueno, pues los que vayáis a Makati, hay de todo allí, barato, y además recordad que abren los domingos. Os recomiendo que llevéis poca cosa. Esta zona, ya veréis, está llena de policías con un rifle en la mano, y hacen controles de objetos metálicos, de bolsos, y cacheos, al entrar el hotel y a cualquier centro comercial. El primer día da un poco de impresión y de susto, pero te llegas a acostumbrar en muy poco tiempo. De esta forma, Makati es un sitio seguro y cómodo para estar. También recomendable. Este día fuimos al museo Ayala, que te enseñan historia de Filipinas con unas vitrinas con escenas hechas con figuras muy bonitas. Aprendimos mucho de la historia de Filipinas. Está bien.




El lunes, llamamos al ICAB (recordad que nos fuimos sin recibir la carta del ICAB con el programa de viaje, y sin saber bien lo que íbamos a hacer, solo sabíamos que iríamos a ver a la familia de acogida de nuestro hijo el Martes) y resulta que no estaba Rachel. A mi casi me da un pampurrio, pero nos atendió una tal Jenny (encantadora y con un ingles perfecto, esto lo digo porque no todos los Filipinos hablan un buen inglés...), y nos dijo que hablaría con Rachel, y que nos dejaría un mensaje en el contestador del teléfono del hotel. Así que, sintiéndolo mucho porque no podíamos todavía ver a nuestro pequeño, nos fuimos a hacer un poco de turismo, el mínimo que se puede hacer, al Parque Rizal (José Rizal es el gran héroe nacional, fusilado por los españoles por iniciar la revolución, a los 35 años, siendo escritor, médico, oftalmólogo, escultor, poeta, y no sé cuántas cosas más, debía ser un gran tipo, pero bajito...), a Intramuros, donde vimos la Iglesia de San Agustín (único edificio que quedó sin derribar en Intramuros en el bombardeo de los Americanos a los Japoneses que invadieron Manila en la segunda guerra mundial), la Catedral y al fuerte Santiago, que merece la pena. Luego fuimos dando un paseo hasta el Hotel Manila, y estuvimos tomando algo allí, y es un sitio con mucho encanto, con mucha historia. La verdad es que estuvo muy bien este día, porque no hacía calor, nos llovió un poco, que se agradecía. Llegamos al hotel, y teníamos un mensaje de Jenny, diciéndonos que al día siguiente nos venía a buscar al hotel junto con Nolee, la trabajadora social de la Fundación KBF que es la que organiza de las familias de acogida para niños sin familias, en nuestro caso.




Bueno pues el Martes 26 de Septiembre fue el gran día. Nos vinieron a buscar al hotel Jenny del ICAB y Nolee del KBF. Íbamos a la casa de la familia de acogida de Edward, de nuestro querido y deseado Edward. Yo era un manojo de nervios, no podía más, y en el taxi empezamos a hablar de cosas del niño, y de las adopciones y acabé con lágrimas en los ojos, y en las mejillas y en todos lados, porque creía que la separación de nuestro hijo de su familia iba a ser muy dura, e injusta para él. Bueno, pues me armé de valor, y cuando llegamos a la casa, dejé las lágrimas y fue todo mucho mejor de lo que me había imaginado(esto nos pasa por imaginarnos tantas cosas, que al final te las crees.... pero es inevitable pensar en ese gran momento durante los tres meses que pasaron desde que sabíamos de nuestro niño hasta ese día). Bueno pues llegamos y vimos a nuestro pequeño, feliz en su casa con su familia, con su madre de acogida, su madre en ese momento a todos los efectos (esta señora lleva 18 años acogiendo a niños, y lleva acogidos unos 50 niños!!!). Estuvimos mucho tiempo allí. Vinieron amigas de la madre con sus niños acogidos también, a conocernos.




Estuvimos hablando de España, y....!!Acabé bailando unas sevillanas con Pirulo cantando!!! Bueno, bueno, esto jamás de los jamases me lo hubiera imaginado (y mira que yo imagino y doy vueltas a la cabeza a todo!!) La familia parecía ser encantadora, muy alegre, haciendo risas continuamente. Y nuestro niño iba de un lado a otro gateando, y medio poniéndose de pié. Le "chantajeé" con un chupachús, que por cierto le encantó, y por fin le cogí un ratito y le di el primer beso, que también me encantó.

Mientras, Jenny grababa todo y hacía fotos sin parar. Nos hicimos fotos con todos, nos invitaron a tarta y refrescos (que estoy segura que fue un gran esfuerzo para ellos), y al final, la madre dijo que si no nos importaba que por la tarde ella iba con el niño a la fundación, porque el padre quería verlo antes de que nos lo lleváramos, así que nos fuimos a comer con Jenny y Nolee a un centro comercial, y recuerdo que cayó una tormenta terrible, y que las calles eran ríos. En el taxi, me dijo Nolee que Edward era un niño muy especial para ella, incluso que ella era su madrina de bautismo. POr cierto, nos dio su certificado de bautismo enmarcado y un precioso álbum de fotos con la historia de Edward, en el que aparece su madre de nacimiento. Cuando la vi, me quedé impactada, no sabía si esto iba a ser bueno o malo para el niño, para su futuro, para sus preguntas. Ella ahora está estudiando y trabajando para salir adelante y sabía que iban a adoptar a Edward inminentemente, pero no sabía cuándo. Dios mío, más nervios, más dudas. Inmediatamente pensé en mi hija Ana, que no tiene un álbum de este tipo, que no tiene fotos de su pasado, que no sabemos nada de sus primeros meses de vida, y en qué iba a decir ella cuando supiera que su hermano sí tiene, y en su inmediata pregunta de porqué yo no?. En fin, creo que falta tiempo para esto e intentaremos hacerlo lo mejor posible.

Le pregunté a Nolee que porqué nos había elegido a nosotros para ser padres de Edward, y me dijo que ella, de modo subjetivo, lo que hacía cuando había un niño para adoptar, es ir al ICAB a mirar los expedientes que hay. De todos los expedientes escoge 10, echando un vistazo a las fotos que se mandaron en el expediente. De esos 10 elige a 2 que son los que tiene que llevar a la comisión y defenderlos. Los criterios que tiene Nolee (insisto que esto me dio la impresión de que era personal de cada trabajadora social) son que la familia sea católica, mira lo que hemos dicho en el informe psicosocial y del hogar acerca de porqué queremos adoptar un niño, y mira, en nuestro caso, la experiencia con niños, que en nuestro caso teníamos y además con niños adoptados. Y que además le gustó nuestra casa. Y le pregunté si no miró el Check list, y me dijo, que aunque sabía que nosotros aceptábamos niños con muchas cosas detrás y encima, que habíamos tenido mucha suerte de que nos había tocado un niño sano y pequeño. Total que ante una familia Australiana, al final se decidió por nosotros. La verdad es que nuestro Edward tenía queacabar aquí, en Laguna de Duero, en Valladolid, no podía ser de otra manera.Por cierto, tenía muy bien estudiado nuestro expediente, sabía muchas cosas de nosotros, lo cual confirma el excelente trabajo que hacen con los niños en Filipinas, creo que son gente rigurosa y que buscan el bien de sus niños.

Por la tarde fuimos a la fundación, nos presentaron a todos, y allí estaba otra vez mi niño con su madre. Entramos en el despacho de a directora, y nos sentamos en una mesa ella, Nolee, Jenny, Pirulo y yo, y fuimos hablando uno tras otro, de forma muy oficial y diciendo cosas muy bonitas. Firmamos un papel en el que dice que Pirulo y yo somos los responsables de Edward a partir de ese momento, que es el único papel que tengo para luego enseñarlo en los papeleos posteriores (me imagino que todos debéis venir con un papel parecido). La madre y Edward estaban también en la habitación, y fue entonces cuando ella empezó a llorar amargamente con su niño en brazos. Al final soltamos todos nuestras lágrimas, y en un momento que cogí yo al niño y le estaba enseñando algo colgado de la pared, la madre le dio un beso en la espalda y desapareció....A mi me hubiera gustado mucho darle un abrazo, pero no pude, y quizá sea mejor así. En ese momento su madre empecé a ser yo, la tercera madre que tenía Edward. Total que nos volvimos al hotel con nuestro niño, tan pancho, se me durmió en los brazos en el taxi, y en el hotel, de repente, se debió acordar de su madre, puso un puchero lloró, y enseguida se le pasó, y no volvió a llorar. Al revés, estaba contento y feliz. Ese día me le metí en la cama conmigo y dormimos juntos, más bien durmió él, porque yo no era capaz.

El martes por la noche Pirulo se empezó a encontrar mal del estómago, le dolía, y el Miércoles estaba hecho polvo, con dolores en la tripa y con una descomposición terrible, así que estuvo todo el día en la cama sin poder ni hablar. Así que yo estuve con Edward de la habitación a al Hall del Hotel, y del Hall a la habitación, y nos hicimos muy amigos, inseparables.


El Jueves, a muy primera hora, vino Rachel a buscarnos al hotel, para ir al ICAB y a la Embajada. Pirulo fue como pudo, pero fue. Había empezado un terrible tifón, pero todavía no estaba en lo peor, pero ya no había luz en casi todo Manila (en el hotel sí porque tenían un grupo electrógeno, gracias a Dios). Total que llamó Clarise y nos dijo que no fuéramos a la Embajada porque no había luz y se habían ido todos a su casa. Nos dijo que fuéramos el Viernes. Total que fuimos al ICAB a las 9 de la mañana. En el ICAB estaban sin luz también, y no había casi nadie. Allí conocí a Maria José de Vigo, que estaba con su hijo, de unos 6 años, muy asustado. No se me olvida su cara. Decía Maria José que era increíble, que en la habitación del hotel era un niño feliz, que saltaba, bailaba, dibujaba, jugaba, pero que era salir del hotel y estaba muerto de miedo. Seguro que ya se le ha pasado.




Y también coincidimos con una familia de EEUU con una niña de unos 5 ó 6 años, totalmente bloqueada, que no miraba a nadie, solo al suelo, y me acerqué con Edward a decirle hola, y la niña cogió la manita de Edward y no le soltaba, a mi se me llenó el alma de tristeza al ver a aquella niña, totalmente chocada, y que solo hizo caso a mi niño. Fue muy triste. Bueno, estuve hablando mucho con Rachel, con mi inglés chapucero, mientras Pirulo se encargaba de entretener a Edward. Le pregunté por todos los que me habías pedido que preguntara por vosotros. A los que estáis esperando asignación, su respuesta era siempre la misma, casi mecánica, que estos están esperando asignación, y no me decía nada más. Ana Amo me preguntó si habían llegado los cheques y el álbum de fotos, surespuesta fue que sí. Que no te preocuparas que está todo en curso. Charo, entregué tu carta, y me dijo que te contestaría. Mireia y Agustí, pregunté que si vuestro niño viajaría un día antes a Manila, y me dijo que un día o dos, y que tendrían que ponerse de acuerdo con vosotros para organizar el viaje desde Zamboanga. Por cierto, pregunté que si todas las familias iban al orfanato o casa da acogida excepto las de Mindanao, y me lo confirmó, me dijo que todas iban a donde estaba el niño para que conocieran el sitio donde estaba, menoslas de Mindanao. Sé que hay gente que ha viajado a Mindanao, así que aquí hay una incongruencia. Elia, viajarás a Cebú. También pregunté por ti. Le pregunté lo del famoso informe del hogar al año de la aceptación, y me dijo que sí, que hay que hacerlo, pero le contesté que esto en el ministerio, o por lo menos en mi comunidad autónoma, no lo sabían, y que yo fui a decirlo y me dijeron que no me lo hacían, y se quedó extrañada. Le comenté, que lo que podría hacer es escribir al ministerio para decírselo, y que el ministerio avisara a todas las comunidades autónomas. No sé si lo hará, porque no me dio la sensación de que estuviera muy "enterada" de cómo va todo esto en España, porque, atención, se creía que Cataluña era un agencia de adopción privada, como ACI!! ME dijo muy convencida que en España estaba el Ministerio y tres agencias privadas (o ECAIS) que eran ACI, AIM (o como se diga o escriba que no me acuerdo) y Cataluña.


Yo, claro, me quedé perpleja y le estuve explicando un poco cómo era este lío que tenemos en España. POr eso os digo que no debe entender muy bien todo el follón este del Ministerio Central, la Comunidades, Las Capitales de comunidades, la capitales de provincias y los pueblos. Se lo expliqué, pero creo que es difícil de entender para alguien que trata con ECAIS en todos los países. Le dije que cualquier carta o noticia que nos enviara, tenía que pasar por todos estos sitios, con sus respectivos registros y que las cosas tardan en llegar, y le llegué a pedir que si hay algo que comunicar a las familias, que nos escribieran un correo electrónico. Pero según nos contó Jenny, no es fácil en el ICAB escribir un correo electrónico, porque solo tienen una cuenta, y hay que pedir permiso para mandar un correo, y se reúne no sé quien para dar el permiso, y otra persona es la encargada de mandarlo, total, que un follón y que era inviable. También le pregunté lo de la adopción para madres mayores de 43 años, y me dijo que efectivamente las madres mayores de 43 solo podrían pedir niños/as mayores de 2 años. Y Respecto a la prohibición de solicitar niñas, eligiendo el sexo, me dijo que no, que ellos respetaban el sexo a elegir, pero que no iban a prohibir, que lo recomendarían, pero no prohibir. También le dije a Rachel que las familias que adoptábamos por el ministerio, que estábamos en contacto continuamente, y que se había creado una página web, Tulay, de información sobre el tema de adopción en Filipinas y sobre el país. Creo que les gustó. En el ICAB regalaron un Jeepney a Edward como recuerdo de su país, y una bandera de Filipinas. Nos dieron una carta de viaje para el niño, por si nos la pedían en el aeropuerto.

Y nos despedimos y nos fuimos al hotel, donde llegamos a las 11 de la mañana, con el tifón en aumento. Nos os podéis imaginar lo del tifón. Una pasada. En el hotel, metidos sin salir, mirando por la ventana, los árboles rotos, tejados volando,una pena. Así que nos quedamos en el hotel, Pirulo en la cama hecho polvo, y Edward con fiebre, yo creo que por los dientes que le están saliendo. Y por la tarde nos vino a ver Clarise al hotel. Menuda sorpresa!!. Nos dijo que como no podía trabajar, y que se tenía que esperar a que pasara el tifón, pues que nos hacía una visita. Es encantadora. Bajita, achinada, morena, y muy simpática. La verdad es que es un puntazo que esté alguien así en el consulado. A última hora, dimos una vuelta por el centro comercial, pero cuando entramos, zas, se fue la luz, y nos fuimos para el hotel.

Al día siguiente, el viernes, vino Rachel a buscarnos al hotel para ir a la Embajada. Recuerdo que a las 8:20 de la mañana (habíamos quedado a las 9:00) llamó a la puerta de nuestra habitación, entró como si nada, a cargar su móvil, porque en su casa no había luz, como en todo Manila. Después desayunamos juntos, y nos fuimos a la embajada, que seguía sin luz. Nos recibió el Cónsul, nos felicitó, nos dio el pasaporte y certificados oficiales de nacimiento, y nos dijo que menos mal que a Clarise (que debe estar en todo con nuestros papeleos) sacó el día anterior a primera hora, los visados por la impresora antes de que se fuera la luz, porque ese día, por no haber luz, no podrían haberlo sacado y no sé muy bien qué hubiéramos hecho. Bueno, gracias a Clarise pudimos volver. Nos volvimos a encontrar con María José y su niño con cara de susto, y nos despedimos de Rachel y nos fuimos al hotel. Nos dimos un paseo y estuvimos viendo el triángulo Ayala, que tiene un mini parque, y estaba totalmente destrozado por el tifón. Hacía un calor del demonio. Pirulo estaba agotado y a Edward le subió mucho la fiebre, yo creo que por el calorón. Nos fuimos al hotel y fuimos al médico del hotel para que mirara al niño por si caso, pero nos dijo que efectivamente no le veía nada y que probablemente fuera vírico, que es lo más normal en los niños (como tenemos experiencia, ya sabemos de estas cosas) y efectivamente al día siguiente no tenía fiebre. Menos mal, porque nos tocaba el viaje. Esa tarde fuimos al centro comercial de al lado del hotel, a una tienda de souvenirs de Filipinas,a comprar recuerdos del país.

El sábado nos volvíamos a casa. Recuerdo que mientras Pirulo bajaba las maletas, me puse con Edward en la ventana de la habitación del hotel, en el piso 12, en la habitación 12024, y le empecé a hablar, y a prometerle que volveríamos a su país, que se lo prometía, a que conociera todas sus raíces, y me entró una llantina, que no podía parar. No sé si os ha pasado a los que ya habéis vuelto con vuestros hijos, pero a mi me da mucha pena arrancarle de su país, de sus raíces, de sus madres, aunque sé que va a ser bueno para él, pero pienso mucho en eso, en que porque a nosotros se nos haya metido en la cabeza adoptarle, él tenga que dejar toda su historia, sin que nadie se lo haya preguntado, no sé, no soy tan buena como Mireia expresando mis sentimientos, pero os puedo asegurar que me fui con pena, y me pasó lo mismo cuando volví de China con Ana. Pienso muy a menudo en sus madres y me da pena.

Nos fuimos al aeropuerto con tiempo. !Menos mal!! del hotel al aeropuerto se tardaron 20 minutos, pero desde la entrada al aeropuerto hasta la puerta de embarque, !!tardamos 2 horas!! Resulta que en el aeropuerto no había aire acondicionado y había muy poca luz. Nos dejaban entrar al aeropuerto a nadie que no tuviera la tarjeta de embarque, bueno pues estaba hasta arriba de gente. Yo me imagino que era por ser 30 de septiembre y que se iba mucha gente e trabajar fuera, pero estaba a reventar de gente y no os podéis imaginar el calor tan sofocante que hacía con el 100% de humedad. Tuvimos que pagar tasas del billete del niño, que yo creía que estaban pagadas. Tuvimos que pasar lo menos 7 controles de policías con detectores de metales, con sus correspondientes colas, tuvimos que pagar, IMPORTANTE, 550 pesos por persona de más tasas, para que lo llevéis preparado, nos tuvimos que quitar hasta los zapatos con el niño en brazos, yo con botas de cordones que no podía desabrochármelas con Edward, bueno, una odisea, lo más difícil de todo. Pirulo ya no podía más, después de haber estado sin comer, en la cama, pues venga a sudar y a sudar, y venga a ir de un sitio a otro, yo creía que se desmayaba y....a ver qué iba a hacer yo!!! Bueno, y luego en el avión, pues eso, os lo imagináis. 5 horas de escala, con el niño agotado, menos mal que es un santo!!

Tardamos en total, desde el hotel en Manila, hasta nuestra casa, !!28 horas!! Llegamos a casa y estaban las niñas como locas, con unos nervios que no podían más, y nos organizaron una comida familiar en mi casa para conocer a Edward, pero los tres estábamos para tirarnos a la basura, muertos de cansancio. Aún así, todo fue precioso. Esa noche dormí. Dormí por fin. Dormí bien, ya estaba en casa con mi pequeño, con toda mi familia que es maravillosa.

La semana pasada estuve de papeles y médicos. Fui el lunes a Asuntos Sociales a decir que ya habíamos vuelto con nuestro hijo, y a solicitar los informes de seguimiento. Me dijeron, claramente, que no tenían ni idea de lo que había que hacer con Filipinas. Se lo estuve explicando, y me dijeron que ya lo mirarían en la página web de la Junta, pero que después del primer seguimiento iban a decir al Juez no sé qué, y yo: "chsss, chsss, un momento, que al juez no hay que decirle nada hasta la sentencia judicial de Filipinas, y eso tardaré un año", así que a seguir luchando. Me dijeron que tenía que llevar el papel que me dieron en la fundación donde decía que éramos los responsables de Edward, traducido y legalizado para el juez. Creo que se equivocan, porque lo que habrá que llevar traducido será la sentencia Judicial de Filipinas cuando llegue, que será lo que le valga al Juez, y no el papelín de la Fundación, ¿? no creéis?

En el ambulatorio, en la seguridad social, me han solicitado la tarjeta sanitaria tratando a Edward como un "sin recursos" a mi cargo, y ya se la están tramitando. Fui a la subdelegación del gobierno a extranjería a hacerle la tarjeta de residente, como un inmigrante, y estaba tan lleno de gente, que ya iré otro día. Y estoy esperando resultados de análisis de todo. El lunes sé resultados.

Y por lo demás, Edward ya come lentejas y casi de todo, sin muchos dientes (tiene dos abajo y tres arriba) y por supuesto sin muelas, pero tiene pinta de ser un tragón tremendo. Yo creo que ha sido tan bueno hasta ahora porque tenía hambre, porque tenía anemia, porque cada día que pasa y come más, se mueve mucho más. Y sigue siendo un niño encantador. Veréis cuando le conozcáis!!

Se vuelve a demostrar que Filipinas es un gran país para adoptar a nuestros hijos, por el trato tan personalizado que tienen con los niños y con los padres. !Hemos acertado!!

Un beso muy fuerte a todos

Blanca y familia, ya todos en casa!!

Etiquetas:

 

Enrique Campoamor a las 6:01 p. m. | Permalink |


0 Comments: