lunes, 4 de junio de 2007
Asha Miró relaciona la adopción con la «globalización del amor»


Contó su experiencia como hija adoptada en la Fundación Jove. La escritora anima a rescatar a niños de los orfanatos, donde «impera la ley de la selva»

La escritora Asha Miró acercó ayer en la Fundación María José Jove con la conferencia titulada "Adopción e integración. Una visión diferente" el testimonio directo de la adopción desde el lado de los niños y habló sobre «la globalización del amor» que se produce con la implicación del mundo llamado desarrollado «en el futuro de los pequeños de países pobres».

Asha animó a las familias a apostar por establecer una relación con niños que viven en orfanatos, «donde sobrevive el más fuerte, es la ley de la selva», recordó, pero abogó por «tomar la decisión de forma meditada: no puede aceptarse una renuncia porque la cosa no vaya bien, el niño no debe crecer con el trauma de haber sido abandonado por segunda vez».

«Siempre digo a las familias -indicó- que busquen niños ya no bebés, porque a los 5 ya han sufrido mucho, que no les cambien el nombre y que mantengan presente en casa el país de dónde vienen: todos necesitamos conocer nuestros orígenes y no deben temer a ese viaje que todos los niños tienen que hacer para ver dónde nacieron: sus raíces seguirán estando en casa si la relación se ha basado en el apoyo».

Ya no llama en absoluto la atención ver a familias por la calle paseando con sus hijos, la mayoría hijas, de origen asiático, africano o suramericano. Para Asha Miró, "que en España haya tanta adopción internacional denota que es un país evolucionado, que las personas están preparadas para dar y tienen una sensibilidad grande hacia los problemas de los demás", afirmó.

Asimismo, la escritora también quiso sacar el lado positivo de los largos procesos de adopción. "Esos procesos también te ayudan a preparar el alma y el corazón para dar un paso tan importante como es adoptar un niño", señaló. "Además, con esos papeleos se trata de evitar el tráfico de niños, ya que la adopción no es un tráfico, sino un acto de amor".

Nacida en la India hace 39 años, a los 7 y tras mucho insistir a las monjas que la cuidaron, Asha Miró fue adoptada por una familia catalana. A los 30 decidió hacer el viaje de vuelta y, después, conocer a su hermana biológica, con la que comparte también un nombre que significa esperanza. Hace 3 se enteró de que su padre la había dejado en un orfanato en todo un -hoy lo sabe- gesto de amor: para darle un futuro mejor del que podía ofrecerle.

Hace unos meses publicó con su agente literaria, Soler Pont, Rastros de sándalo , un nuevo libro sobre la orfandad. El día 27 viajará de nuevo a la India para recoger a una niña de su propia familia. «A mí me dieron la oportunidad de empezar y yo ahora -dijo- se la doy a otra persona».

La autora de La hija del Ganges explicó también que decidió poner por escrito su vida «como una forma de devolver parte de lo que había recibido, porque yo fui, soy, muy afortunada, una privilegiada». «Estamos faltos de historias humanas, que son con las que la gente realmente se identifica y para mí es reconfortante -dijo- pensar que alguien que pueda leerme se implica y haga suyos los problemas de otros».

LaVozdeGalicia.es
06/05/2007


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