jueves, 3 de julio de 2008
Padres Adoptivos ¿a qué retos se enfrentan?



Hoy en día, la adopción ya no sólo es una alternativa para aquellas parejas que, por una u otra razón no pueden engendrar hijos. Sino también para aquellas parejas que pueden y quieren aunque tengan los propios. Tal es el caso de la actriz de cine, Angelina Jolie, y de la reina del pop, Madonna, ambas han adoptado a niños de otras nacionalidades.

Con el transcurso del tiempo, la adopción ha ido, paulatinamente, mereciendo una mayor aceptación social. En la actualidad ya nadie se extraña (al menos en las grandes urbes) de ver niños negros, asiáticos o latinoamericanos con hermanos y padres adoptivos de otra raza. Incluso, la situación entre padres e hijos adoptivos también ha cambiado mucho, sobretodo en puntos que en la antigüedad eran tan controversiales como: si ocultarle o no, su verdadero origen, información acerca de sus padres biológicos y el porque de su adopción.

Hace unas cuantas décadas, se concebía la adopción sólo como una solución al maltrato o abandono de los niños; en consecuencia, se creó un marco asistencial altruista que consideraba la adopción como un acto de caridad o solidaridad con los niños abandonados a su suerte, percepción que ha cambiado radicalmente.


¿Cómo ser buenos tutores?

Ya sea que esté pensando en convertirse en un padre adoptivo o que ya lo sea, e incluso como información general, es bueno conocer algunos aspectos y puntos de referencia para poder ser, dentro de lo posible, un buen padre adoptivo.

Para que el pequeño no sienta un conflicto interno o frustración y para que se asuma dicha realidad gozosamente y sin traumas se debe comenzar a desarrollar un estado afectivo familiar y en donde todos los miembros participen. Es imprescindible también, para quien adopta, que se conozca el entorno geográfico, social, económico y cultural del país de origen del menor, dado que esto ayudará a entender mejor a sus futuros hijos, a respetar la pluralidad de culturas y a no perder el contacto con las raíces que tarde o temprano ellos desearán algún día conocer. Así pues, hay que adecuar progresivamente las condiciones que el niño necesita de cara al descubrimiento de su identidad original, que irá elaborando a lo largo de todo el proceso de crecimiento. Si bien las etapas previas a la adopción son esenciales y la preparación de los padres es conveniente para el éxito de la adopción, el factor decisivo es la actitud de su cara hacia el nuevo hijo.

Por otra parte, el desarrollo de la personalidad del niño dependerá en gran medida de los cuidados y la atención que recibe y del hecho de que se sienta seguro e integrado en su familia adoptiva, por supuesto, para ello influye el clima de confianza y serenidad que se haya generado en la familia a la hora de hablar sobre el proceso de adopción. Además sería conveniente que los tutores compartan dos convicciones: una, que el llevar un hijo en el vientre no hace a una madre, ni el haber sido el emisor del espermatozoide hace al padre. Lo que hace que surja el amor no es la similitud genética sino el trato, la convivencia, el darse el uno al otro. Y, en segundo lugar, sepamos que la adopción no produce psicopatologías específicas en los hijos ni en los padres: un hijo adoptado puede vivir feliz e integrado en su nueva familia.


Entendimiento de la adopción.

Uno de los temas que más preocupan a los padres adoptivos es hablar con el chico sobre su origen, sobre cómo y cuándo transcurrieron sus primeros días, meses o años, y, muy especialmente cuando se trata de comentar cosas sobre la familia biológica del pequeño. El temor de que en el futuro el adoptado pueda interesarse por sus padres naturales e incluso intentar comunicarse con ellos, atenaza a muchos padres adoptivos, que temen la pérdida de su hijo. Es importante que le trasmitan que si bien no estuvo en el útero de su madre adoptiva, sí hubo un útero que lo contuvo. Y que fueron engendrados como cualquier otro ser humano.

Respecto a por qué fueron entregados, no se debe transmitir la idea de abandono, sino de entrega responsable y cuidadosa, con cuidado de no hacerle sentir despreciable, por supuesto, toda la información sobre los orígenes y el pasado del niño, los tutores deberán ir transmitiéndole en forma gradual y en función de su edad y capacidad. Los adoptados necesitan saber y que se les recuerde cada vez que haga falta, que son respetables y que sus padres también lo fueron.

Algunos expertos opinan que todo se debe decir desde pequeño, ya que así tiene la oportunidad de aceptar la idea y asumir positivamente que ha sido adoptado. Sin embargo, otros creen que esta revelación a una edad temprana puede confundirle, ya que podría no entender la situación. En cualquier caso, todos los especialistas coinciden en que los niños han de enterarse de su adopción de boca de sus padres adoptivos. Esto ayuda a que el mensaje de la adopción sea positivo y permite que el niño confíe en sus nuevos padres.

Lo importante es hacer sentir al niño, que él y nosotros somos adoptados. Dos partes que se unieron: una es el padre/madre que lo es gracias a él y otra es el hijo, que es tal porque nosotros somos sus padres.

ElAviso.com


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Enrique Campoamor a las 10:21 a. m. | Permalink |


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