lunes, 15 de septiembre de 2008
La corrupción es el peor mal de Asia




La corrupción, en todos los niveles de la sociedad, es un mal ampliamente difundido en el continente asiático y constituye la raíz y la primera causa de la pobreza de millones de personas. Combatirla eficazmente es el camino maestro para el desarrollo. Es cuanto afirma un Informe de las Naciones Unidas presentado recientemente en Yakarta (Indonesia), a (Indonesia), que señala el mal que aflige a numerosos estados asiáticos y que representa uno de los peores males de las sociedades contemporáneas.

El Informe, titulado “Combatir la Corrupción, transformar la vida”, estuvo a cargo del Programa de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas y estudia las diversas modalidades en las que la corrupción, abuso de puesto, peculado en las públicas administraciones de los países del Asia oriental y del Pacífico impiden a las masas pobres e indigentes el recibir servicios esenciales para su vida y su desarrollo económico y social.

“Exterminando la corrupción, no solo se mejora el gobierno y la eficacia económica, sino que contemporáneamente se reduce la pobreza y se promueve el desarrollo humano”, afirma el Informe. “Así las medidas anti corrupción no sirven solamente para la prevención o como castigo. Sirven también para construir sociedades más transparentes, prósperas y desarrolladas”.

Según una investigación contenida en el Informe, la peor reputación, en lo que se refiere la corrupción, la tienen políticos, policías, jueces, oficiales del fisco. Más del 20% de los ciudadanos entrevistados, provenientes de diversos países asiáticos, admitieron haber sido víctimas de fenómenos de corrupción. Según una estima del Informe, las cifras recibidas por públicos oficiales en los países menos desarrollados de Asia suman una cifra que oscila entre los 20 y los 40 mil millones de dólares al año.

“Las sumas son pedidas con constancia y capilarmente, y el número de personas afectadas es enorme”, afirmó Anuradha Rajivan, estudioso líder del equipo a cargo del Informe.

El Informe propone un plan de acción que los gobiernos deberían adoptar para contrastar y prevenir el fenómeno definido “corrupción pervasiva”, sugiriendo: seguir en vía judicial a los culpables y no dejar crímenes sin sanción; instituir un servicio de burocracia basada en criterios meritocráticos; elevar los salarios de los funcionarios públicos; aumentar las medidas para la libertad de prensa (que denuncia con frecuencia casos de corrupción) y los acuerdos de cooperación internacional.

La corrupción es siempre indicada por las Iglesias asiáticas como una “plaga”. Existen diversos estudios y mensajes en esa línea de la FABC (Federación de las Conferencias Episcopales Asiáticas) y de las iglesias nacionales. Una de las más activas en denunciar con constancia los males de la corrupción es la iglesia en Filipinas.

AgenziaFides.org




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Enrique Campoamor a las 9:44 a. m. | Permalink |


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