jueves, 19 de marzo de 2009
Nuestro viaje a Filipinas. Conociendo a Carlos

El 19 de Diciembre del 2007 nos dieron ¡la mejor noticia que nos podían dar! Teníamos un hijo y hermanito en Filipinas. Se llamaba Charles Jay y estaba en el Sun and Moon, Manila.

El 12 de Febrero del 2008 te vimos la carita por primera vez, eres el niño ¡más guapo del mundo! Ahora solo nos quedaba poder ir a recogerte.

Parecía que el tiempo no pasaba. Gracias a Lita la espera se hizo más corta. Cada e-mail que nos enviaba era un respiro en el mar de nervios en el que estábamos sumergidos.

Aquí recordamos nuestro viaje a Filipinas un poco accidentado, pero al fin ¡te teníamos en brazos!


El 17 de abril cogimos el avión que nos llevaría a tu casa en Filipinas, que nos llevaría a ti. Salimos de Valencia hacia Madrid a las 6 de la tarde, y de Madrid a Korea a las 12 de la noche. De esta manera nos aseguramos el dormir un poco antes de verte por primera vez.

El papi y la teta si que durmieron, a mi me costó bastante mas por lo que el viaje se me hizo más largo. Viajamos con Korean Airlines. La teta solo me pide para cuando volvamos que no vayamos con esta compañía porque aunque los aviones eran muy cómodos, la comida era bastante mala y servían una sopa koreana cuya olor impregnaba todo el avión... y ¡vaya olor!

En Korea, aunque íbamos con tiempo de sobra. no nos dio tiempo casi a nada, ya que el aeropuerto es muuuy grande y con escasas indicaciones. Al fin, después de un sin fin de controles, cogimos nuestro ultimo avión que nos llevaría a Manila.

Lo primero que experimentamos fue un calor sofocante y una humedad extrema. Ahora entendíamos cuando Lita nos explicaba que estábamos en el pico del verano.



Salimos al exterior, ya que en el aeropuerto de Manila no dejan entrar a recibir a los recién llegados, sino que tenemos que salir fuera, a una calle abarrotada de coches, jeepnees, y gente, ¡mucha gente! Debíamos buscar a Lita, pero pasaba el tiempo y no la encontrábamos.

Al final se nos acercó una señora que nos preguntó si éramos la familia Artagoitia. ¡Siiiiii! No era Lita, era Manang Tessie que muy amablemente la acompañó para recogernos a pesar de ser la una de la madrugada.

Lita no tardó en llegar. Me alegro que nos vieran primero pues no creo que la hubiéramos reconocido. Se había cortado el pelo y parecía mucho más joven que en la foto que habíamos repasado un millón de veces para tratar de reconocerla.

Subimos a su coche y nos dirigimos al Sun and Moon. Reconocí el cartel de la puerta que vimos por la web. Era muy tarde, de noche y no queríamos tenerles despiertas más tiempo, pero Lita nos permitió ver a nuestro pequeño Charles durmiendo.

Subimos hacia las habitaciones y nos pareció un lugar encantador. Las luces estaban encendidas y se escuchaba una música suave y relajante. Tú dormías plácidamente. Nos quedamos los tres mirándote, que emoción.

Nos pareciste bien grandote y muy bien alimentado. Empezaron a saltarme las lágrimas así que mejor nos salimos de la habitación. No queríamos despertar a los peques que allí habían.



Nos fuimos a nuestra habitación que muy amablemente habían preparado para nosotros, con una camita para Brenda y una cunita para ti que nunca utilizaste. Por fin nos pudimos dormir, Brenda en nuestra cama porque estaba tan nerviosa como nosotros.



Nos despertamos, había una suave música, pero esta vez no venía de las habitaciones sino de toda la estancia, del jardín... ¿Qué hora es? Todavía no eran las 7 de la mañana.



Nos asomamos por la ventana que daba al jardín y allí habían seis niños sentados en unos columpios y otros más pequeños en unas estoras en el césped del jardín. Los del columpio se tomaban la leche tranquilamente. ¿Estará nuestro niño?

Desde lejos creímos adivinar que eras el que llevaba la camiseta roja, pero no estábamos seguros. Nos pareciste más mayor, más guapo todavía, más moreno y ¡mas gordito!, pero creímos que eras tú.



Nos duchamos y vestimos y salimos al exterior, con un calor sofocante que iría empeorando a lo largo del día. Con la cámara en mano y muuuucho miedo nos fuimos acercando, despacio, como tanteando el terreno.



Se os veía tan felices, riendo, atendiendo a las cuidadoras.Y de repente aparecen tres extraños. La expresión de los demás niños no cambió demasiado, tan solo curiosidad, pero la tuya si. Se te puso una expresión de susto que te duró por lo menos un mes más. Nada mas vernos entendiste que era tu turno, que habíamos llegado para recogerte. La primera que se acercó fue la teta Brenda, que nos fue de muchísima ayuda.



Lentamente nos fuimos acercando. Por tu expresión no te quisimos bajar del columpio, tan solo jugar un poco contigo, hablarte despacito... Pero tu nos seguías mirando con esa carita tan asustada... Te bajaron del columpio y buscabas a tu cuidadora, tan solo te acercabas a ratos para curiosear, pero poco más.



Llegó la hora de salir, debíamos ir a la oficina de Korean Airlines en Makati para comprarte el billete de vuelta. Te cogimos en brazos y después de llorar un poquito te arropé en mis brazos y te tranquilizaste. Te agarraste fuerte y no te querías soltar, te dormiste varias veces durante la salida, como una reacción de defensa, como evadiéndote de lo que estaba pasando, pero seguías aferrado a mis brazos.

Como entendías el inglés era en este idioma como te hablamos hasta que llegamos a casa, para que el cambio no fuera todavía mayor. Hablar no hablabas todavía, eras muy pequeño, solo decías Ma, para decir mama, teta, que te lo enseñaste enseguida y "shu" queriendo decir shoe, zapato en ingles.

Esa tarde la teta y yo empezamos a encontrarnos mal, nos subió la calentura, y tú también tenias unas décimas. La primera noche juntos no fue muy traumática, el papi nos administraba antipiréticos a los tres para la calentura pero dormir si que dormimos, Brenda en la cama con nosotros y tu encima de la mami como un sapito.

Al día siguiente, el 20 de Abril, nos despertamos a las 8, nos íbamos de visita a las Misioneras de la Caridad, quienes te acogieron y cuidaron hasta que tuviste tres meses, antes de ir al Sun and Moon. Pero antes de esto vino el pediatra a la casa para que te miraran la tos y calentura. Tenias bronquitis y debíamos tratarte con Klatz (antibiotico) y ventolín.



El camino hacia las misioneras era largo y como no, caluroso! Nos acompañaba Lani, la asistente social del Sun and Moon, y Manang Tessie. Hicimos una visita a las misioneras y nos dimos cuenta de como estaban de necesitadas. Había tantas bocas que alimentar. Hacen una labor estupenda cuidando de tantos niños con tan pocos recursos. En esos momentos tenían 6o niños aproximadamente, pero también atienden a las madres que no tienen medios, madres embarazadas...

Esa tarde la mami empezó a tener calentura alta, de 39y 40º, y la teta también. A parte, no comíamos NADA a pesar de las exquisitas comidas que nos preparaba Cenia, con tanto cariño y atención.

Al día siguiente, lunes 21 de Abril, Lita nos llevó a los 4 al Hospital, no nos dejó cubrir ningún gasto a pesar de nuestra insistencia. Estaba preocupada por nuestra salud. A la teta le hicieron análisis de sangre donde las defensas salieron muy muy bajas. Nos mandó reposo, y antitérmicos para mi.



Ese día Brenda y yo nos lo pasamos durmiendo, no teníamos fuerzas para nada. A pesar de la medicación la calentura no bajaba y seguíamos sin comer nada. Así que el papi se tuvo que ocupar de ti con la ayuda de tus cuidadoras.

Desde el primer momento te negaste tanto a beber cualquier liquido como comer nada en nuestra presencia. Era duro, muy duro. Lita nos tranquilizaba una vez mas, diciéndonos que no era por nosotros, era por tu bronquitis. Pero nosotros sabíamos que mientras estuviéramos en el Sun and Moon preferirías ser alimentado por tu cuidadora que no por unos extraños que eramos nosotros.



Después de pasar gran parte del día durmiendo, Lita llamó a la mujer de Lito, que es homeópata para que me hiciera un masaje que ayudara a bajar mi temperatura. Cuando algún niño se muestra nervioso o enfermo la llaman para que les haga un masaje para aliviar los dolores y tensiones de los pequeños. Y yo no se si fue el masaje, los cuidados de todos los de la casa, los cuidados del papi... que esa tarde noche ya me encontraba mucho mejor. Mientras estuvimos en el Sun and Moon no dejaban de entrarnos continuamente en nuestra habitación botellas de agua fresca, zumos naturales..



Al día siguiente, 22 de Abril, la teta Brenda y yo ya desayunamos algo de la apetitosa comida que nos preparaba Cenia. Teníamos que salir al Consulado y al ICAB. En el consulado nos recibió Clarisse. Fue una visita muy agradable. La visita del ICAB fue mucho más rápida pues no había ninguna noticia nueva que aportar y había una reunión.



Volvimos del ICAB y ya teníamos la comida preparada. Tú, aunque seguías sin comer en nuestra presencia, ya volvías a mis brazos cuando alguien te cogía. Te habías resignado a tu nueva situación.Tras comer nos dimos un ultimo paseo por el Sun and Moon.



Al estar enfermos los días anteriores no habíamos tenido ocasión de hacer demasiadas fotos. El corazón se me encogía en un puño de pensar lo muy querido que habías sido, y todavía lo pude ver más el momento de la despedida. Me consolaba saber que te esperaba una vida llena de amor y alegrías junto con tu familia en España, pero me hubiera gustado que pudieras conservar el recuerdo de tus primeros meses de vida en el Sun and Moon, aunque de un modo u otro lo conservas porque forma parte de ti.



Nos despedimos de tus "Ate" (hermana mayor en tagalo) que se encontraban en ese momento en la casa, de Cenia y Jorge(el matrimonio que se encarga de la cocina y mantenimiento de la casa), de tus amiguitos y de ¡Bruce! el loro que tienen como mascota y tanto te gustaba visitar. De Lita, Lito y Manang Tessie nos despediríamos más tarde ya que nos veríamos en los días siguientes. Después de vuestra siesta, Lita nos llevó por la tarde al Hotel Somerset Millennium en Makati. Este hotel era un paraíso en medio de una Manila muy muy pobre, donde las casas por llamarlas de alguna manera se pelean por un lugar en el abarrotado río.



Al día siguiente, 23, por fin desayunaste. Descubriste la papilla de cereales y te gustó mucho. Aprovechamos el día para descansar y acercarnos más a ti, conocerte y dejar que nos conocieras. El papi y la teta nadaron en la piscina y después de acostarte por la noche pedimos pizza y nos quedamos con la teta para darle la atención que también merecía y necesitaba.



Al día siguiente, el día 24, quedamos con Lito quien nos hizo de guía. Teníamos ya solo un par de días libres y en plena adaptación y recuperación por lo que no nos apetecía hacer turismo; eso lo dejamos para un próximo viaje. Así que Lito nos llevó a un centro comercial para comprar algunos regalos, y a otro para comprar cosas para ti.



Ya no sabíamos que tetina o que vaso comprar para que bebieras líquido, pero por suerte empezabas a comer. El apego durante esos días hacia mi era tan fuerte que no me dejabas hacer nada que supusiera dejarte en el suelo, no querías ver para nada al papi que tanta paciencia y esfuerzo ponía en poder acercarse un poco a ti. Me habías puesto el cartel de propiedad privada y no dejabas a la teta ni que me tocara.



El día 25 era el día de la vuelta a casa. Nos daba pena dejar ese maravilloso país, que ya forma parte de nuestras vidas, porque nos ha dado un hijo adorable al que tanto queremos. Lito nos llevó a una última visita, al Manila Ocean Park, donde disfrutasteis mucho, especialmente la teta.



De vuelta al hotel nos despedimos de Lito, dejando a nuestro guía pero también a un amigo que nos ha ayudado en nuestra corta estancia en Filipinas. Por la tarde llegó Lita acompañada de Manang Tessie y nos llevaron al aeropuerto. Nuestro vuelo salía a las 00.30 hacia Korea. Nos despedimos de Manang Tessie que fue de tanta ayuda contigo, y nos ofreció tanto apoyo moral durante los primeros días. Y nos despedimos de Lita, con un beso, un abrazo y un hasta pronto, porque nos volveremos a ver.



Dimos gracias a Lita por todo lo que ha hecho por nosotros, por todas las atenciones que nos ha dado, por todos los cuidados, y sobre todo, por todo lo que hace por esos niños que aunque no lo saben, tienen unos padres que tarde o temprano irán a recogerlos... Pero, mientras tanto, les ofrece lo mejor para que sean ante todo unos niños felices, como lo es nuestro pequeño Carlos.

Lydia y familia




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Enrique Campoamor a las 9:00 a. m. | Permalink |


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