lunes, 22 de junio de 2009
Descienden las adopciones internacionales por la falta de niños y la burocracia


La Coordinadora de Asociaciones para la Adopción y el Acogimiento (CORA) advierte del «descenso paulatino» del número de adopciones internacionales, debido a las trabas que ponen los países y a la disminución de niños con posibilidades de adopción. En este sentido, el presidente de CORA, Javier Álvarez Ossorio, explicó que el pico más alto en adopciones en el extranjero se alcanzó en los años 2004 y 2005, «pero desde entonces se ha reducido, ya que los países destinan cada vez menos niños a la adopción, o los que dejan son niños con necesidades especiales». CORA, que representa a unas 5.000 familias de toda España, con un total de 26 asociaciones, celebró ayer en Segovia su Asamblea Nacional, en la que, entre otros asuntos, se debatió sobre los problemas que se registran en la actualidad para adoptar en el extranjero, principalmente en Rusia y Vietnam. Javier Álvarez recordó que desde el pasado mes de febrero están prohibidas las adopciones vía libre con la Federación Rusa, el segundo país donde más adopciones realiza España, después de China. Desde CORA consideran que debería existir un control por parte de las administraciones de ambos países en el proceso de adopción, por lo que solicitan la firma de convenios bilaterales sobre adopción entre España y la Federación Rusa.

El presidente de CORA manifestó, por otro lado, que los padres en proceso de adopción en Vietnam han mostrado sus quejas en los últimos meses «por el exceso de cantidades económicas que se les exigen a la hora de viajar al país». «Por ello, hemos acordado un modelo de contrato en ese aspecto», añadió.

Javier Álvarez reiteró que los países en donde más adopciones se han concertado sigue siendo China, Ruisa, Ucrania y Etiopía, alargándose el proceso unos tres años.

En cuanto a la adopción nacional, el presidente de CORA explicó que los problemas son los mismos, ya que existen pocos niños para adoptar en España y el proceso para adoptar a un niño menor de dos años se puede extender hasta los ocho años.

En relación a los retos que se plantea la Federación, Álvarez Ossorio señaló que «estamos trabajando en cubrir las necesidades educativos de los niños adoptados, así como de los que se encuentran ya en la adolescencia, y en el desarrollo de un protocolo de sanidad para estos niños».



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Enrique Campoamor a las 9:40 a. m. | Permalink |


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