miércoles, 28 de marzo de 2007
Criadas filipinas


Las criadas filipinas se van con el corazón roto dejando a sus hijos en el país


Jaypherso Terencio, de 14 años, llora en secreto a su madre que ha trabajado como criada en Hong-Kong durante años. Jaypherso sospecha que sus amigos hacen lo mismo pero nadie habla de ello. En el colegio solamente los más pequeños lloran en público.

"Yo sólo quiero ver a mi mamá" dijo con una suave voz el adolescente. "Pero tú no puedes mostrar tus sentimientos en el colegio".

Jaypherso es uno de los millones de niños filipinos cuyas madres han salido del país asiático para trabajar en ultramar, sobre todo como criadas, para apoyar su hogar y sus familias, en un país en donde casi el 50 por ciento de los hogares viven con menos de $2 al día.

Con más gente manufacturando productos extranjeros que "creando" productos locales, muchos padres filipinos se enfrentan a una cruel opción; "criar a sus hijos en la pobreza u ofrecerles un futuro mucho más brillante dejándoles por un trabajo en el extranjero".

Maribel Terencio fue a trabajar como criada a Hong-Kong cuando Jaypherso tenía dos años y su hermano, Prisco Jr., tenía 7. Doce años más tarde ella todavía está allí, ahorrando casi todo lo que ella gana, sólo es capaz de volver a Filipinas una semana cada año. Debido al alto coste de las llamadas telefónicas, ella se comunica con sus niños sobre todo vía mensajes de texto.

"Hemos acordado que mi esposa se volverá a Filipinas cuando los niños hayan acabado la escuela", dijo el Sr. de Prisco, en la casa construida usando las ganancias de Maribel.

"Hemos hecho todos estos sacrificios por los niños, por la familia", dijo el padre de 43 años, que trabaja como guardia de seguridad y cocinero, y que limpia y cuida de sus hijos en los pocos momentos que le dejan libre sus trabajos.

Prisco Jr., está estudiando tecnología mecánica y Jaypherso, lo está haciendo bien en la escuela a pesar de la ausencia de su madre.

Sociedad machista

Otras familias no han sido tan afortunadas. En una sociedad machista, muchos padres se sienten incómodos al tener que ejercer de "padres" a tiempo completo, cuando sus esposas se trasladan al extranjero y tienen que dejan la educación de sus hijos en manos de sus maridos o en parientes femeninos.

Los niños se hacen a menudo más sensibles cuando sus madres se van y las lágrimas, los trastornos y las rabietas son muy comunes.

Con el paso del tiempo, la figura de "mamá" se observa como algo muy distante, una señora de una foto que llama por teléfono un par de veces al mes y envía regalos por Navidad.

"En los niños, el problema principal es el caer en el absentismo escolar", dijo Imelda, trabajadora social en la ciudad de Quezon, metro Manila. "No considero que sea estupendo que se vayan los padres a trabajar al extranjero. Es mejor permanecer aquí y guiar a sus niños".

Cada día unos 3.000 filipinos se trasladan al extranjero por trabajo. Casi tres cuartas partes de esos trabajadores son mujeres que se emplean como criadas, enfermeras y "animadoras", principalmente en el Oriente Medio y otras partes de Asia tales como Hong-Kong y Singapur.

Alrededor del 10 por ciento de la población de Filipinas, estimada en unos 86 millones, viven en el extranjero. Los sucesivos gobiernos han defendido este éxodo debido a la constante entrada de divisas y aumento económico del país a corto plazo.

Después de la India y de México, Filipinas es el tercer receptor más importante de remesas de dinero del mundo, con más de diez mil setencientos millones de dólares enviados al país procedente de la mano de obra expatriada el año pasado y se espera que el año 2006 sea de once mil millones de dólares.

Super-criadas

La Presidenta Arroyo, ha hablado de crear "super-criadas" quienes podrían doblar su rentabilidad en más de $400 al mes, asistiendo a cursos de primeros auxilios y otras especialidades hospitalarias para aumentar sus actuales capacidades en la cocina y como personal de limpieza.

Trabajar en el extranjero representa para ellas una tensión emocional enorme, ya que tienden a sentirse culpables por cuidar de "niños ricos" en ultramar, mientras que dejan a sus hijo al cuidado del marido o familiares.

"Hay un cambio de papeles en la familia," dijo dr Liane Alampay, psicólogo de desarrollo en la universidad de Ateneo de Manila. Se está dejando a los "padres al cuidado de los niños. éste es un contexto extraño en la sociedad filipinas".

Muchos padres se sienten agraviados por tener que permanecer en el país con los hijos y depender de sus esposas para el dinero. Fruto de esa frustración, se van de borrachera, tienen amantes o se dedican al "juego".

Anastacio Caubalejo, 42 años, cría cerdos detrás de su casa en Manila. El no está totalmente de acuerdo con la forma de ganar dinero de su esposa Jennifer, que trabaja como ama de casa en Dubai.

"El padre debe ser el único que trabaje y aporte dinero a la casa", dijo Caubalejo, que lleva al cuidado de sus tres niños y la falta de su esposa durante 11 años. La ve tan poco que solamente guarda dos fotografías de ella.

A pesar de criar a sus hijos solo, mientras que su esposa intenta sacar a su familia, Terencio piensa que ella lo tiene más fácil que él.

"Jennifer siente que nuestros hijos me quieren más a mí", dijo. "Pero cada vez que ella viene a casa luchan por conseguir sentarse al lado de ella".

Por CARMEL CRIMMINS
Reuters

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Enrique Campoamor a las 9:09 a. m. | Permalink |


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