viernes, 18 de enero de 2008
Expo Zaragoza 2008. Filipinas mostrará 265 proyectos locales relacionados con el agua

Más de 200 burbujas mostrarán los contenidos en 247 metros cuadrados


Una forma de ver la vida y el mundo, no centralista, pluridisciplinar y conectado. Este es el mensaje que Filipinas quiere mostrar en la Expo 2008 y lo hará a través de 265 proyectos locales relacionados con el agua, seleccionados entre los miles de propuestas presentadas, en su pabellón de 247 metros cuadrados. Bajo el título Archipiélago: el mundo acuático, este país situado en medio del océano Pacífico quiere mostrar al visitante de la muestra su autodefinición como un entorno cultural y biológicamente muy diverso pero interconectado y que ha sabido desarrollar estrategias creativas encaminadas hacia el desarrollo sostenible.

La intención de los contenidos del pabellón será, según su creadora Marian Pastor, "introducir al visitante en un mundo de fascinación, como si estuviera dentro de un organismo, porque al fin y al cabo el agua forma parte de la mayoría de criaturas vivas". En la expografía serán protagonistas las más de 200 burbujas de plástico, de 18 a 66 centímetros de diámetro, suspendidas por hilos de nylon y que contendrán información en su interior, que podrán ser desde figuras de cerámica o bordados hasta una pantalla con contenidos audiovisuales.

Todas estas esferas de aire estarán envueltas por una malla coralina "hecha artesanalmente" en Filipinas utilizando metales y fibras, que se convierte en un tejido envolvente colectivo. "Este efecto permitirá al visitante informarse de las actuales contribuciones de Filipinas al desarrollo sostenible, además de la adaptación y unión de las tradiciones ancestrales a los criterios de arquitectura actuales", explicó la decoradora filipina.

RELOJES Y CARACOLAS Las burbujas cumplirán en su interior un efecto suavizador al provocar en el visitante la sensación de estar suspendido en el agua. Aunque estarán rodeadas por numerosos mensajes de luz proyectados en el suelo, paredes y techo sobre un ambiente de oscuridad que será predominante en todo el pabellón.

En la expografía que aportará Filipinas se reservará un espacio para otros pequeños elementos que contienen una gran carga "simbólica". Es el caso de los relojes de arena --blanca de sus playas-- que recuperan del pasado su tradición artesanal en la joyería en oro, plata y otros metales, y relacionados con el agua. "El visitante descubrirá bajo la arena piezas como una red de pesca hecha joya", explicó Marian Pastor.

Otra parte contendrá caracolas a través de las cuales el visitante podrá escuchar música, melodías especialmente compuestas para la muestra por autores filipinos, en las que se mezclan sonidos de agua, instrumentos tradicionales y actuales.

La propuesta de Filipinas, en definitiva, ofrece "una envoltura poética" a una forma de pensar que defienden para la supervivencia en el futuro. Conceptos como la diversidad genética, el uso de energías limpias y la relación del agua con la sociedad y el medio ambiente son lecciones que Filipinas ha aprendido y en la Expo quiere difundir.

ElPeriódicodeAragon.com


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Enrique Campoamor a las 10:20 a. m. | Permalink |


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