miércoles, 22 de julio de 2009
Aplicación de la nueva ley de adopción en Filipinas

Hace unos pocos días se publico este interesante artículo en un periódico filipino, en donde se explica más o menos en detalle como se va a aplicar la nueva Ley que convierte la declaración de abandono en un mero trámite burocrático. Lo he traducido al castellano para que todos podáis sacar el mayor partido posible.


"Hay legiones de parejas o familias monoparentales sin hijos, ya sean filipinas o extranjeras, que desean adoptar un niño para que sus vidas sean un poco mejor. Pero muchas de esas familias abandonan la tramitación porque prevalece la idea de que se trata de un proceso costoso, largo y difícil. Esto puede haber sido verdad en el pasado. Ya NO.

La adopción infantil en nuestro país [Filipinas] ha sido enormemente simplificada y acortada, gracias a la Ley que lo ha transformado en un mero proceso administrativo, libre de intervención judicial. la Ley de la República 9523, aprobado por el Congreso este año, transfiere el proceso de declaración de abandono y descuido de los niños legalmente disponibles para la adopción, de los tribunales al Departamento de Bienestar Social.

El resultado de este cambio legislativo, es que los niños y los padres adoptivos, así como los orfanatos y las Agencias de Adopción no tienen que ir a través de un largo y costoso proceso judicial para que un niño sea declarado legalmente apto para la adopción. Con el nuevo mecanismo, un niño de tan solo tres meses de edad, criado sin una familia, puede ser muy pronto miembro de una familia que le adopte.

Aparte de los funcionarios de Bienestar Social del DSWD [Department of Social Welfare and Development, Departamento de Desarrollo y Bienestar Social], existe otro funcionario público en tu pueblo o ciudad que juega un papel importante en la aplicación de la Ley de la República 9523, el funcionario del Registro Civil de tu pueblo o ciudad. Después de que el DSWD emite un certificado en el que consta que el niño está legalmente disponible para la adopción, el funcionario del Registro Civil entra en acción. El funcionario del Registro Civil emite un certificado de expósito u orfandad que debe remitirse durante los siguientes siete días hábiles a la Oficina Nacional de Estadística.

El trabajo del funcionario del Registro Civil es aún más importante en la resolución de casos de niños abandonados, que se encuentran entre las personas más desfavorecidas y vulnerables a la discriminación social, el abuso y la explotación. Dependen totalmente de la capacidad y la eficiencia que el Estado preste a su cuidado. Cuando se emite un certificado de expósito u orfandad, asumen una personalidad legal en la sociedad. El certificado de expósito u orfandad es equiparable, a todos los efectos, a un certificado de nacimiento excepto por el hecho de que carece de detalles sobre las circunstancias de su nacimiento.

Desafortunadamente, un certificado de expósito u orfandad no es plenamente comprendido por el gran público. Esta malinterpretación tiende a crear un sentimiento de complejo de inferioridad a los niños afectados.

"La sociedad tiende a verlos como diferentes por causas ajenas a su propia persona, lo que afecta a su desarrollo mental y emocional", se lamenta Gwendolyn Pimentel-Gana, presidenta de la Asociación de orfanatos de Filipinas. Gana comenta la triste experiencia de su hermana adoptiva quien, acompañada de su madre adoptiva, solicitó un pasaporte al Departamento de Extranjería y entregó el certificado de expósito, junto con otros documentos. El trabajador que le atendió, visiblemente inquieto y aparentemente no familiarizado con el certificado de expósito u orfandad preguntó: "ano itong founding certificate?" [¿qué es el certificado de expósito?] provocando su vergüenza en presencia del resto de solicitantes.

Por este motivo, Gana está batallando por la emisión de un certificado de nacimiento
para los niños abandonados, en lugar de un mero certificado de expósito u orfandad, ya que estos niños también han nacido como el resto. Ella insta a las autoridades implicadas a que busquen fórmulas para hacer las cosas más sencillas a tantos y tantos niños en situación de desventaja. "A medida que crecen, empiezan a darse cuenta que hay algo que les aparta y les hace diferentes al resto de niños. Ellos van a tener que soportar la burla de sus amigos y padecer la mirada despectiva del personal de la escuela. ¿Necesitamos marcarlos y apartarlos del resto emitiendo un certificado de expósito u orfandad en lugar del certificado de nacimiento?, ¿No podríamos simplemente poner la poca información que dispongamos sobre su nacimiento en un certificado de nacimiento con una anotación de quien haya proporcionado dicha información?" Gana comentó este parecer a los miembros de la Asociación de registradores Civiles durante la 10ª Convención Nacional en el Centro de Convenciones Internacionales de la ciudad de Mandaue en Cebú.

La adopción infantil es un proceso legal por la que la patria potestad de los padres biológicos y los correspondientes derechos y obligaciones de los padres biológicos y de sus hijos son separados y transferidos a los padres adoptivos. Los procesos de adopción se formalizan en Filipinas mediante adopciones domésticas (Ley de la República 8552) o mediante adopciones internacionales.

En sus observaciones, Gana también expuso sus opiniones sobre otras leyes de reciente aprobación que han reformado el sistema del establecimiento de la identidad de los ciudadanos filipinos. Existe la Ley de la República 9522, por la que se modifica el Código de la Familia que permite a los niños nacidos fuera del matrimonio o ilegítimos, usar el apellido de su padre si ha sido expresamente reconocido por el padre mediante su inscripción en el registro civil o si el padre presenta un documento privado. Esto ha disminuido, que no borrado, el estigma que se asocia con ser un hijo ilegítimo.

Otra es la Ley de la República 9048 la cual facilita a los hijos y a sus padres corregir y cambiar posibles errores producidos en los certificados de nacimiento. Esta ley permite la corrección de errores tipográficos o el cambio del nombre o del apodo en el registro civil sin la necesidad de una orden judicial. En lugar de ello se permite a la ciudad o el secretario del municipio, o el cónsul general en los consulados filipinos del extranjero, atender las peticiones para su corrección.

La Ley de la República 9048 es un avance favorable en el registro de los niños aunque sólo sea porque se evita el tedioso proceso de ir a los tribunales para corregir un error en el registro civil o cambiar su nombre porque le haga sentirse objeto del ridículo general y que lleva aparejada la deshonra, o que es extremadamente difícil de escribir o pronunciar [En Filipinas es muy común poner a las personas o a las familias "motes" que pueden ridiculizar malformaciones físicas, características de la personalidad de las familias, etc...].

La abogada Gana, por cierto, cuestiona la falsa impresión de que el trabajo de los registradores civiles es meramente mecánico sólo porque se trata del registro continuo de episodios vitales y la información de la vida de un ciudadano, tales como nacimiento, matrimonio, defunción, así como de los decretos, instrumentos jurídicos y las órdenes judiciales que afectan a la persona.

"Os digo que hay mucho orgullo en ser el funcionario público que registra la mayoría de los episodios vitales en la vida de las personas. La suya es una función que tiene un gran significado para los demás. Esto es así porque a través de sus manos pasan los registros de todos los miembros de la comunidad. Realizan el seguimiento de la historia de nuestras vidas."

Fel V. Maragay
Manila Standard Today
La adopción es ahora más fácil
6 de julio de 2009


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Enrique Campoamor a las 9:39 a. m. | Permalink |


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