martes, 18 de mayo de 2010
Niños filipinos bajitos




Muchas familias me muestra su preocupación con la baja estatura de sus niños adoptados en Filipinas. Creo que el siguiente artículo deberíais tenerlo en cuenta y recordaros que también podéis consultar en Tulay los percentiles de los niños filipinos que es con quienes realmente deberéis comparar a vuestros hijos.


La talla de los hijos es algo que en ocasiones nos preocupa. Cuando el niño es bajito, parece que no crece y, en la mayoría de las ocasiones lo que ocurre es que les comparamos con otros niños de su misma edad. Esto es lo que ocurría con mi hermano Felipe. Cuando era niño, mis hermanos mayores le apodaban "el enano", no porque lo fuera, si no porque era el más bajito de los hermanos. ¡Bajito en estatura sí, pero altísimo en bondad!

Un amiga mía, que es bajita, estaba preocupada por la estatura por debajo de los percentiles de su hijo de un año y el pediatra, en clave de humor, le comentó: "¡señora, no pretenderá usted tener un cabo de gastadores con su herencia genética!". Es lógico pensar que los padres bajos tendrán hijos bajos y viceversa, aunque en la herencia debemos ampliar el radio de influencia a la talla familiar de abuelos o antepasados.


¿Crees que tu hijo es bajito?

La talla final del niño dependerá no solo de la herencia, sino también la ausencia o presencia de alguna enfermedad que impida o propicie un crecimiento óptimo y, por supuesto de la raza, el sexo o la alimentación.

Una talla adecuada al nacer, una alimentación equilibrada y una buena absorción de los alimentos en la infancia son factores decisivos en la talla final del adulto. Hay enfermedades como la celiaca, que si no está tratada convenientemente, impide la buena absorción de los alimentos que afectan al correcto crecimiento y desarrollo del niño. Además de las enfermedades físicas también se ha demostrado que las carencias afectivas o maltratos pueden influir en un déficit de crecimiento.

También es muy importante el descanso del niño, la hormona del crecimiento que es la que gobierna los procesos biológicos para que se produzca el crecimiento, se libera, sobre todo, durante el sueño. No hay nada nuevo para el cuidado de los hijos, las recomendaciones son siempre las mismas: buena alimentación (descartar posibles enfermedades); buenos hábitos de sueño; ejercicio y juego; cariño y afecto. Lo demás, quedará fuera de nuestras manos, dependerá de su dotación genética, su raza y su sexo.

Patro Gabaldón
GuiaInfantil.com





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Enrique Campoamor a las 10:38 a. m. | Permalink |


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