viernes, 14 de enero de 2011
La Asociación ANIDA colabora en la adopción de niños filipinos desde España



Desde hace unos años, el acogimiento de niños filipinos por parte de españoles se está haciendo posible gracias a la coordinación entre el organismo filipino Inter-Country Adoption Board (ICAB), encargado de la tramitación de expedientes en adopción, con diversas entidades españolas. Una de ellas es la Asociación Anida, ubicada en la isla de Tenerife, y bajo la dirección de Juan Luis Lorenzo.

La persona en ANIDA encargada de adopciones filipinas es Avelinda Buan Samson, una filipina residente en Santa Cruz de Tenerife desde hace muchos años, casada con un español con quien tiene un niño de 8 años, Alejandro. En 2008, el matrimonio adoptó una niña filipina, Kim, ahora ya con 4 años. Nos hemos puesto en contacto con Avelinda para saber sobre el trabajo que realiza, además de su experiencia personal de adopción.


¿Cuándo empezó ANIDA a colaborar con ICAB para la adopción de niños filipinos?

Realmente, la odisea empezó en 2004. Tuvimos que atender a varios requisitos exigidos por las autoridades españolas. Paralelamente, también teníamos que atender los requisitos de las autoridades filipinas. Cuando nos enviaron el permiso para actuar como una Entidad Colaboradora de Adopción Internacional (ECAI en sus siglas), pues ya era 2007, concretamente en abril. Nuestra primera intervención como ECAI fue para una pareja cuya idoneidad les fue emitido en noviembre 2007.

El ICAB (Inter-Country Adoption Board), que está compuesto por una Junta Directiva con excelente formación, y los trabajadores sociales de cada orfanato o centro de menores privados, nos han asignados unos siete menores. La última asignación fue esta semana; un matrimonio acaba de regresar de Manila de haber recogido a sus gemelos.


Las adopciones de niños procedentes de China parecen tener más demanda que las adopciones en Filipinas. ¿En su opinión, a qué se debe esto?

Hubo un boom cuando adoptar en China fue relativamente más llevadero, los requisitos a las parejas y madres solteras no eran tan exigentes como ahora. Cuando el país emitió unas restricciones que para la mayoría de los españoles eran difíciles de cumplir, éstos empezaron a mirar a otros paises y aceptar que cualquier niño pueda ser su hijo independientemente de sus raíces y el país de su nacimiento.


¿Cuáles son las dificultades en el proceso de adopción?

Vamos por partes: hay que tener en cuenta la residencia de cada matrimonio / monoparental que decide adoptar niños. Cada Comunidad Autonoma es distinta en cuanto al procedimiento de adopción internacional, no es lo mismo adoptar en Madrid, con una población más grande, que aquí en Canarias. Dicho esto, hay Comunidades que permiten dos vías para la emisión de los documentos necesarios para adoptar. Aquí en Canarias, tenemos sólo el equipo insular de la Dirección General para la Protección de Menores (DGPM) y es con ellos dónde se empieza el trámite.

En cada Comunidad Autonoma, su DGPM está compuesta de un equipo formado por psicólogos, trabajadores sociales y abogados que atienden a los solicitantes de adopción. Si hay muchas solicitudes para tramitar, y sólo existe este equipo, se entiende que haya más ralentización para la emisión de los documentos necesarios.

Por otra parte, el tiempo es siempre un elemento importante ya que todos los documentos siempre tienen que estar traducidos al inglés, notariados y legalizados. Indudablemente estos documentos pasan de un trámite a otro, y todo depende de cuan ocupado está cada despacho.


¿Qué tienen en cuenta las personas interesadas en adoptar cuando eligen el país de origen del niño?

Hay tres factores importantes que una pareja o madre soltera deben preguntar al comienzo del tramité de su expediente: la legalidad y transparencia de cada país, el tiempo que transcurre entre tener el expediente aceptado por el país y el momento que pueda viajar a recoger a los menores, y por último, el perfil de los menores a adoptar. Éstos son las claves que respondemos a cada persona interesada en adoptar con la Asociación ANIDA.

Pasándonos ahora a su experiencia personal, ¿por qué razones decidieron usted y su marido a adoptar, además teniendo ya un hijo?

Antonio y yo pertenecemos a familias compuestas de más de dos hijos y cuando decidimos aumentar la familia, teníamos claro que queríamos más de uno. Me enorgullece decir que soy hermana de un niño adoptado. Por otro parte, Antonio y yo teníamos claro que adoptaríamos en Filipinas. Empezamos a recopilar los documentos [para la adopción, y en medio del proceso], me quedé embarazada. Paralizamos la adopción hasta que nuestro hijo Alejandro cumplió los cuatro añós. Empezamos el trámite de nuevo, y desde hace dos años Kim llegó a nuestro hogar y sencillamente, Dios no nos puede haber dado mejor hija.

¿Tuvo algún temor durante la espera de asignación del niño?

En ningún momento sentimos temor porque supimos que adoptar en Filipinas es muy transparente. Existe un requisito que trae much quebradero de cabeza a los posibles padres adoptantes, un documento llamado ´tipo de niño aceptable a la familia´. Este documento es fundamental en cuanto a la rapidez de la asignación y la situación actual de salud e historial familiar del menor que se quiere adoptar. Nuestra decisión de adoptar ha sido muy bien meditada y hemos aceptado las características que nuestra futura hija pudiera tener. Confiamos mucho en las autoridades de ICAB y que ellos nos asignarían, en su debido tiempo, a una niña según las características que habíamos aceptado. Y así fue. Nos asignaron a Kim, y ella es lo que habíamos soñado.


¿Cuánto tiempo tuvo que esperar a partir de su solicitud, hasta el momento de su llegada a Filipinas para recoger a su hija adoptiva?

Uno de los factores para la rapidez de la asignación depende mucho si uno de las personas adoptantes nació en Filipinos o tiene ascendencia filipina. Nací y crecí en Manila, y este factor lo tuvieron en cuenta en el ICAB. Nuestra asignación se produjo después de unos siete meses a partir de la aceptación de nuestro expediente.

¿Cuáles fueron sus sentimientos al ver a Kim por primera vez?

Cuando se produce la asignación, el ICAB envía el expediente completo del menor, con toda la información acerca de su historial familiar, su situación a su llegada al orfanato/centro de menores, la información médica y su situación actual. Me acuerdo el día que nos llegó la asignación de Kim, estábamos tan emocionados,¡¡¡que casi se nos cayó el sobre!!!

Al viajar para la recogida, después de siete horas en un 4×4 y de atravesar provincias, arrozales, fiestas en las calles, fue muy bonito el reencuentro. La primera vez que le vimos a Kim era de noche, se encontraba en Solano, provincia de Nueva Vizcaya, excelentemente cuidada y amada por muchas personas.

¿Cómo fueron los primeros meses de adaptación de la familia con Kim?

No ha sido un camino de rosas, la verdad. Kim tiene mucho carácter, y es una niña exigente. Al poder hablar en filipino, ella se expresaba con nosotros lo que quería y cómo quería las cosas. Y al tener a un hermano, a Kim le costó mucho no ser el centro de atención en todo momento. Es curioso, pero hasta la fecha, cuando conversamos con gente y ella se encuentra alrededor, interviene siempre e intenta que la conversación se centre en ella. Pero pronto se acostumbró a los horarios y costumbres familiares. Después de dos años y cuatro meses, tenemos la sensación de como si llevara toda la vida con nosotros.

Háblenos de las dificultades particulares que ha tenido el hecho de tener un hijo adoptivo.

Sabemos que la vía de adopción es un salto al vacío, igual que en un embarazo biológico, nunca sabrá uno qué depara la vida al aumentar la familia, y para nosotros, estas dificultades se arreglan, aunque no siempre, con paciencia y amor.

A nosotros, al principio, nos costó mucho la coordinación con las actividades familiares. Somos una familia muy activa y con unos horarios bien programados, salvo por temas urgentes. Cuando llegó Kim, tuvimos que reacomodar sus necesidades a nuestro horario. Gracias a que ella es activa y adora a su hermano, intenta emular y (¡siempre le sale bien!) lo que hace su hermano: pasear en bici, patinaje en linea, jugar el tennis, hablar en alemán e inglés, etc.


¿Cuánto tiempo transcurrió antes de que, en su opinión, Kim se sintiera en realidad parte de su familia?

Me gustaría decir que desde el primer día, Kim se integró en nuestra familia. Ayudó mucho el hecho, que en el centro donde estaba ella, empezaron a hacerle creer que ella será parte de nuestra familia para siempre. Ellos se dedicaron a enseñarle que nosotros seríamos su familia verdadera. Al principio, no nos mostraba sus emociones ni nos nos pedía ayuda, salvo en sus necesidades básicas. Pero al ver que éramos una familia muy afectuosa, ella se acostumbró a besos y abrazos. Ahora también nos los da, además de pedirlos también.


¿Tendría alguna anécdota que podría compartir con nosotros relacionada al hecho de tener a Kim?

La gente reaccionaba con sorpresa al ver a Kim intelectualmente avanzada, después de medio año en la guardería. Al empezar en el colegio público, ella entonces no hablaba bien el español, pero al terminar el primer año, fue uno de los mejores alumnos de su clase. Hizo un dibujo impresionante en el mural de su clase de arte, que incluso la Directora del Centro y el Funcionario del Area nos llamaron para felicitarnos, y nos pedían que no le cambiáramos de colegio, aun sabiendo desde el principio que Kim se iría el año siguiente al mismo colegio donde estudia su hermano Alejandro. Ella es muy extrovertida, le encanta estar con gente y es muy popular en Santa Cruz. Vayamos donde vayamos, nos encontramos siempre con gente que le conoce.


Mónica Rodríguez
E-Dyario.com



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