miércoles, 28 de marzo de 2007
Termina felizmente el secuestro de 32 niños en un autobús escolar en Manila


El secuestrador ha liberado a todos los rehenes y se ha entregado a la policía a la hora pactada


El dueño de un centro preescolar en Manila que ha secuestrado hoy un autobús con 34 personas a bordo ha llegado a un acuerdo con la policía y ha prometido liberar a todos los rehenes, según ha anunciado un negociador. El hombre, que se rendirá a las siete de la tarde de Manila, las 13.00 de la mañana en España, está armado con una granada -a la que ha quitado el seguro-, con una metralleta y con una pistola y se encuentra todavía dentro del autocar.

"Hemos llegado a un acuerdo con el secuestrador. Se rendirá a las siete de la tarde", ha anunciado Cipriano Querol, uno de los negociadores.

El secuestrador, identificado como Armando Ducat y propietario del centro Musmos Day Care, había asegurado minutos antes de llegar al acuerdo que liberaría a los rehenes si la policía le autorizaba a celebrar una vigilia por las mejoras educativas en Filipinas, la razón por la que dijo realizar el secuestro.

Así lo comunicó por un sistema de megafonía al negociador jefe de la crisis, el senador filipino Ramón Revilla. El político se acercó hasta el autobús y preguntó por teléfono móvil al secuestrador cuáles eran sus condiciones para poner en libertad a los rehenes, y este respondió que celebrar una vigilia con velas a las siete de la tarde, las 13.00 de España.

Granada sin seguro

Según narró Ramón Revilla, que horas antes subió al autobús para negociar con el secuestrador, éste ha quitado el seguro de la granada con la que está armado en el interior del vehículo. El senador dijo a la televisión local que el secuestrador mantiene obstruido con los dedos el orificio de la granada y que dispone además de una metralleta Uzi y de una pistola del calibre 45.

Los niños y sus profesores, junto con el director-secuestrador, iban de excursión en el autobús a la localidad de Tagaytay, al sur de Manila, cuando fue detenido por Ducat junto al monumento Memorial Bonifacio, situado a unos 20 metros del Ayuntamiento de Manila, donde fue interceptado y rodeado por la policía.

La zona donde está el autobús está acordonada por las fuerzas especiales de la policía, que han cortado el tráfico, mientras el motor sigue en marcha para permitir que funcione el aire acondicionado, imprescindible visto el calor tropical que hace ahora en la capital filipina.

En un principio se creía que los secuestradores eran tres, pero el propio Ducat lo negó y se responsabilizó de la acción, al tiempo que aseguró que junto a los niños mantiene secuestrados a cuatro profesores, dos hombres y dos mujeres. Sin embargo, poco después se supo que eran sólo dos los profesores secuestrados.

Ducat secuestró dos curas en 1989

"Amo a estos niños, por eso estoy aquí. No voy a disparar a nadie", aseguró Ducat, de 60 años, a una emisora de radio. Sin embargo, la policía ha indicado que Ducat ya estuvo implicado en 1989 en otro secuestro, esta vez de dos curas, por un asunto relacionado con las reparaciones de una iglesia.

Uno de los responsables militares que supervisan el secuestro ofreció entregar helados a los niños que se encuentran en el autobús, pero el secuestrador se negó a permitirlo. Numerosos padres y madres de los niños observan angustiados el desarrollo del secuestro, junto a varios equipos de la Cruz Roja y personal sanitario del ayuntamiento capitalino.

El País
28/03/2008

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Enrique Campoamor a las 1:31 p. m. | Permalink |


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