lunes, 13 de octubre de 2008
Micrófonos contra la extinción del español en Filipinas


El programa radiofónico 'Filipinas ahora mismo' lucha por mantener vivo el español en la antigua colonia, con la emisión de cinco horas semanales de programación en castellano: un esfuerzo titánico en un país donde la lengua de Cervantes está herida de muerte.

Allen Aquino balbucea ante el micrófono de la radio estatal filipina BBS, que cede sus estudios para este proyecto de formación de periodistas, auspiciado por la Asociación de la prensa de Cádiz, la Agencia Española de Cooperación Internacional y el Instituto Cervantes.

Aquino es uno de los siete alumnos seleccionados para la cuarta edición del programa y recibirá una beca de 25.000 pesos mensuales durante un semestre (533 dólares ó 368 euros) por dedicar unas horas a la semana al magacín cultural.

El joven se estrena hoy como locutor radiofónico y tiene dificultades para grabar la historia del héroe nacional Lapu-Lapu, que asesinó a Magallanes en 1521, por lo que el técnico se ve obligado a rebobinar una y otra vez las cintas analógicas del obsoleto estudio de radio.

'En un principio, nos planteamos emitir más horas y exigir que los becados fueran periodistas, pero el uso del castellano está muy perdido en Filipinas. Hubo que seleccionar a los participantes entre los alumnos más avanzados del Instituto Cervantes', explica José Lorenzo Benítez, redactor de Canal Sur y miembro de la Asociación de la Prensa de Cádiz, que ha viajado 15.000 kilómetros hasta Manila para impartir el taller de radio durante dos semanas.

'Muchos de los alumnos son trabajadores de 'call centers' (centros de llamadas) para los que el dominio del español supone un aumento de sueldo de hasta el 20 por ciento. En la medida en que nuestro idioma mejore su calidad de vida, tendrá futuro en Filipinas', dice un esperanzado Benítez.

Teresa José, una redactora de informes de 40 años, se inscribió en la primera promoción del curso con el objetivo de mejorar sus capacidades como traductora: 'Aprendí más idioma en seis meses que en todo un curso del Cervantes', cuenta en un español fluido.

José recuerda su mejor experiencia como reportera: 'Entrevisté a la periodista de Televisión Española Rosa María Calaf, que estaba en Filipinas haciendo un reportaje sobre los poblados de chabolas. Me gustó porque tiene los pies en la tierra y es muy cercana. Su curiosidad por todo es enorme'.

Pese a las dificultades sufridas para poner en marcha el único programa radiofónico en español de Filipinas, que comenzó a emitirse en seis emisoras locales en marzo de 2007, la Asociación de la Prensa de Cádiz ya está pensando en ampliar el proyecto.

'Queremos lanzar un semanario digital especializado en algún sector receptivo a nuestro idioma, como los negocios o los estudiantes', cuenta Benítez.

Figuras clave de la literatura filipina, como José Rizal, escribieron sus obras en español, una lengua que prestó unos 8.000 vocablos al tagalo.

Sin embargo, eliminado de la Constitución como lengua oficial en 1976; y de los planes de estudio, en 1987; menos del 3 por ciento del total de la población de Filipinas habla castellano, que parece haber perdido la batalla frente la apisonadora del inglés.


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Enrique Campoamor a las 9:41 a. m. | Permalink |


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