martes, 18 de noviembre de 2008
Madrid ocultará la identidad de las madres que den a sus bebés en adopción



La Comunidad de Madrid ha establecido un mecanismo administrativo que permitirá a las madres que den en adopción a sus bebés mantener su identidad encriptada y en secreto hasta la mayoría de edad del niño, así como un nuevo recurso social para que la madre pueda entregar al bebé también en secreto.

En ese caso, ha explicado la consejera de Familia y Asuntos Sociales, Engracia Hidalgo, una simple llamada de teléfono activará el desplazamiento de una UVI móvil a cualquier municipio de la Comunidad y al punto de encuentro que marque la madre, sea ésta de la edad que sea y de cualquier nacionalidad.

En el mismo sentido, ha detallado que al encriptar los datos desaparecerá el nombre de la madre de todos los trámites para mostrar "un número larguísimo que solo a la mayoría de edad del niño y por orden de un juez se podrá desvelar".

El nuevo protocolo de actuación es fruto de la colaboración de la Comunidad con el Juez Decano, José Luis González Armengol, el Fiscal Superior de Madrid, Manuel Moix, y el Defensor del Menor, Arturo Canalda para favorecer la entrega en adopción de bebés no deseados incluso después de que la madre haya abandonado el centro médico donde haya dado a luz.

"La Comunidad -ha dicho Hidalgo- asegurará que estas ciudadanas estén informadas durante su embarazo y que en el momento del parto o tras el alta hospitalaria puedan actuar sin miedo, con libertad, pero garantizando a los bebés la mayor seguridad posible, así como su derecho a ser adoptado por una nueva familia formada y seleccionada para ello".

Ha recordado que hay una lista de espera de 2.000 familias madrileñas esperando una adopción nacional, a la que se han sumado en las últimas dos semanas otras 600; de ellas lo consiguen unas 700 por año.

Entre 65 y 70 mujeres deciden en ese mismo periodo dar a su bebé en adopción en el momento del parto; este proceso, regulado por ley y en el que el recién nacido sale en acogimiento preadoptivo, se produce siempre en un centro sanitario.

Es después de salir del hospital, en los casos en los que la madre cree, por cualquier motivo, que no podrá sacarle adelante o no sabe que existen recursos para no abandonarle, cuando el menor corre un mayor riesgo.

En la actualidad, el promedio de abandonos en la calle es sólo de 2 ó 3 por año.

Para este "puñado de casos", explica a EFE Arturo Canalda, "el protocolo ofrece una ventaja indudable: aportarle soluciones a su problema; garantizar el interés superior del pequeño y que no lo dejen en una cuneta o en un local comercial o en cualquier sitio, y nos aseguramos de que esa madre tenga información de que existe otra posibilidad más".

"En la mayoría de los casos de abandonos de niños -apunta Canalda- suelen ser, además, embarazos desconocidos por su entorno familiar. Lo más importante para estas mujeres es que sepan que no están cometiendo un delito si deciden dar a ese niño en adopción: nadie te va a perseguir por ello y nadie te va expulsar del país, aparte de que te garantizamos la confidencialidad de tus datos".

Además, ha puntualizado González Armengol, aumenta de valor por su labor de prevención ya que "se está evitando la comisión de delitos previstos en el Código Penal" -de uno a dos años de prisión y privación de la patria potestad- y antepone a cualquier cosa el derecho del niño a la vida.

Por su parte, Moix ha subrayado que "la singular vulnerabilidad de los menores exige un celo redoblado y el fomento de cuantos mecanismos sean precisos para reforzar su protección".

La directora del Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF), Paloma Martín, también presente en la rueda de prensa, recordó que la mayoría de las madres que dan a los bebés en adopción son de nacionalidad extranjera, mayores de edad y suelen tener más hijos.




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Enrique Campoamor a las 10:30 a. m. | Permalink |


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