viernes, 27 de abril de 2007
El Instituto Cervantes de Manila aboga por recuperar la lectura del español en Filipinas



Instituto Cervantes en Manila


El Instituto Cervantes de la capital filipina celebró hoy el Día Mundial del Libro en un ambiente festivo con el objetivo de recuperar la tradición de la lectura en español y acercar esta lengua a los habitantes de la ex colonia.

De esta forma, una de las principales iniciativas de la edición de este año fue poner a la venta 5.000 libros procedentes de España para corresponder a la misma cifra de palabras de origen español que existen en el tagalo, la principal lengua vernácula del país.

El director del Instituto Cervantes de Filipinas, José Rodríguez, explicó a Efe que su gran sueño es que este día pase a formar parte del calendario cultural de Manila cuando la ciudad vuelva a ser la capital cultural de todo el Sudeste Asiático, como lo fue durante la época de dominación colonial española.

'Queremos transmitir la idea de que el libro es un amigo, un compañero de viaje' y que el Día Mundial del Libro sea una fiesta en el sentido más amplio, comentó.

Rodríguez, ex periodista de Efe y antiguo delegado en Manila, consideró que hay que 'servir' la lectura 'como un plato caliente, no frío', aderezado de otros condimentos como la gastronomía, el baile, la música o el cine.

En este sentido y además de la feria de libros, el centro ofreció catas de vino y queso españoles y clases gratuitas de baile de ritmos latinos y flamenco, así como la proyección de las películas 'La Colmena' (1982), dirigida por Mario Camus, y 'El Método' (2005), del cineasta argentino Marcelo Pyñeiro.

Junto a ello, fue notable el éxito de la iniciativa de introducir por primera vez en Filipinas la costumbre tradicional en Cataluña de regalar un libro junto a una rosa en el día de San Jorge.

'Me he sentido como en casa viendo a todos con su libro y su rosa bajo el brazo', afirmó a Efe Guadalupe Sánchez, una joven catalana que trabaja en Filipinas para una ONG y quien confesó haber comprado hoy más libros de los que seguramente podrá llevarse de vuelta a su Barcelona natal.

Debajo de un cartel de 'Todo a cien', voluntarios españoles y filipinos colaboraron en la veintena de puestos de venta de libros, la mayoría de ellos escritos en castellano, pero también muchos en catalán, euskera o gallego, además del inglés, el tagalo u otras lenguas del país como el cebuano, que se habla en las Islas Visayas y tiene casi 10.000 palabras de origen español.

Los títulos más solicitados fueron 'Endangered' ('En peligro'), una recopilación de varios autores sobre lo mejor de la arquitectura colonial española en Filipinas, y 'Recoged esta voz', una antología del poeta alicantino Miguel Hernández traducida al inglés y a siete idiomas y dialectos filipinos.

Tras destacar la gran presencia en el acto de los medios locales y el hecho de que el diario de la capital 'The Manila Times' haya dedicado su editorial de hoy al Instituto Cervantes, su director aseguró que esto demuestra que el español 'es un puntal imprescindible en la configuración lingüística de Filipinas, uno de los mosaicos de lenguas mas ricos del mundo'.

Por ello, Rodríguez emplazó al Gobierno filipino a que vuelva a incluir el estudio del castellano como lengua oficial dentro del currículum de los alumnos de la escuela pública como una 'herramienta de progreso' más, sobre todo en vista a los futuros trabajadores en el sector servicios.

Filipinas suprimió el español de su sistema educativo en 1987, bajo la nueva Constitución que se redactó tras la caída del régimen del ex dictador Ferdinand Marcos.

Más de 5.000 personas estudian actualmente español en el país, según datos del Instituto Cervantes.


Agencia EFE
23/04/2007

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Enrique Campoamor a las 6:32 p. m. | Permalink |


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