jueves, 26 de julio de 2007
Piden a Filipinas más reformas para mejorar el clima de negocios y atraer inversiones



Miembros del Banco Mundial (BM) emplazaron al Gobierno filipino a continuar con las reformas emprendidas e impulsar más cambios para mejorar el clima empresarial y atraer más inversiones, pese a los últimos datos optimistas sobre la economía.

En un acto celebrado en la capital filipina, los economistas de la institución multilateral Indermit Gill y Homi Kharas presentaron su informe 'El renacimiento de Asia Oriental: Ideas para el crecimiento económico', que sostiene que Filipinas dispone ahora de una oportunidad única para unirse al "tren" del pujante desarrollo de otras naciones de la región.

A este respecto, el representante en el país del BM, Joachim van Amsberg, consideró que los próximos dos años serán clave para comprobar el alcance de las reformas fiscales y el compromiso real de las autoridades en llevar a cabo más modificaciones para aumentar la competitividad y la eficiencia.

"La historia reciente de Filipinas ha sido, por desgracia, una de grandes oportunidades pero de resultados decepcionantes", comentó.

Su análisis fue admitido por el secretario de Planificación Socioeconómica filipino, Rómulo Neri, quien apostó por fortalecer el papel del Estado para aspirar a un crecimiento futuro liderado por la inversión, además del consumo y las exportaciones.

El capítulo del informe dedicado a Filipinas elogia los avances logrados en los últimos tres años, que han llevado a que su crecimiento económico se haya situado en el primer trimestre de 2007 en el 6,9 por ciento, el índice más alto desde principios de los años 90 del siglo XX y únicamente superado en la región por China y Vietnam.

Sin embargo, constata la debilidad del sector financiero, que en estos momentos representa menos del 15 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) a causa del fracaso de las políticas destinadas a agilizar los trámites para las inversiones.

La corrupción institucionalizada, la falta de infraestructuras y la excesiva burocracia han llevado a muchos inversores, entre éstos la mayoría de los extranjeros, a optar por otros destinos para sus negocios, pese a la ventaja que suponen el dominio del inglés y la mano de obra barata y la excelente fama de sus trabajadores en el sector servicios.

Muchas empresas se quejan de la lentitud del proceso necesario para que las autoridades aprueben sus iniciativas y de la legislación proteccionista que impide a las compañías extranjeras adquirir suelo público en propiedad sin un socio local.

Ello dificulta a las grandes cadenas hoteleras el desarrollo del sector turístico fuera de las Zonas Económicas Especiales de Clark y Subic Bay en la isla de Luzón o una pequeña zona de la paradisíaca Boracay, entre otros emplazamientos.

Junto a ello, el documento insta a una mayor liberalización de varios sectores de la economía, sobre todo el energético -en un país donde el precio de la electricidad es uno de los más caros de Asia-, la minería, el transporte marítimo o la aviación civil.



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Enrique Campoamor a las 9:46 a. m. | Permalink |


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