lunes, 11 de febrero de 2008
Antes de traer a un hijo adoptivo es bueno ir al pediatra


Asesora a padres que adoptan niñas en China. Afirma que la consulta pediátrica previa al viaje ayuda a planificar la asistencia y a resolver dudas

En su mano está dar respuesta a las dudas relacionadas con la salud que asaltan a muchos padres que deciden emprender la aventura de la adopción internacional. Desde hace dos años, Ana Moreno (Buenos Aires, 1970), pediatra del Hospital General Universitario de Albacete, imparte talleres para la Fundación Akuna antes de que las familias viajen a recoger a sus pequeños. «En mi caso, son adopciones de niñas chinas. Es un trabajo de asesoramiento que valoran porque algunos viven ese momento con bastante angustia y temores», explica. Es partidaria de que los padres no esperen a tener el niño en casa para acudir al pediatra. «Es bueno que consulten cuando conozcan su identidad y los primeros datos sobre su estado de salud».

Pregunta.- Se ha disparado el número de adopciones internacionales. ¿Esto supone un reto para los pediatras?

Respuesta.- El 80% de las adopciones es de pequeños extranjeros. En 2004 España ya se puso a la cabeza sólo por debajo de EEUU. El incremento ha sido espectacular en los últimos 10 años, pero es un reto asumible porque ha venido acompañado de mucha investigación, protocolos, consensos y guías que nos ayudan a dar la mejor atención posible a estos menores.

P.- ¿En qué momento del proceso entra en juego el pediatra?

R.- Su labor empieza en las dos primeras semanas tras la llegada del niño. Lo primero es realizar analíticas, un examen físico y una valoración emocional. Aun así, lo idóneo es que los padres vengan a vernos antes de la recogida y traigan la información de que dispongan. Desde hace un par de años se procura sistematizar la consulta preadoptiva como una actividad de rutina. En ella, el pediatra analiza con los progenitores la información que se tenga, que puede ser insuficiente o alarmante, pero que ayuda a aplacar inquietudes y sirve al profesional para planificar su trabajo. Además, es una oportunidad para dar consejos sobre el viaje, las vacunas y el botiquín necesarios, etcétera.

P.- ¿Qué dudas y temores asaltan antes de ir a buscar al niño?

R.- A veces son cosas que no tienen trascendencia, pero comprensibles si tenemos en cuenta que viven un momento de mucha incertidumbre porque saben que han estado expuestos a riesgos sociosanitarios, como la pobreza, la falta de higiene o enfermedades infecciosas.

P.- Y una vez en casa, ¿qué preocupaciones comparten con el pediatra?

R.- Sobre todo, las relativas a su desarrollo neuromadurativo o a los problemas de peso y talla por déficit nutricionales. Si hay un retraso psicomotor y, por ejemplo, van al parque, es normal que vean niños de la misma edad que ya caminan o hablan y eso puede inquietarles. Se les tranquiliza diciendo que casi siempre es cuestión de tiempo.

P.- ¿Son los problemas más frecuentes?

R.- Suelen estar presentes en el 25% de los casos, pero hay otros que varían mucho dependiendo del lugar de procedencia: enfermedades dermatológicas, respiratorias y procesos infecciosos, sobre todo parasitosis intestinales. La mayoría se resuelve sin problemas.

P.- ¿Y los más graves?

R.- Son muy infrecuentes, lo que no significa que no convenga saber que la incidencia de VIH o de hepatitis B es alta en el África subsahariana, la tuberculosis en Latinoamérica o la intoxicación por plomo en China, donde las paredes contienen mucha cantidad.

P.- ¿Son fiables los informes médicos de origen?

R.- En general son deficientes, pero más en unas zonas que en otras, e incluso dentro del mismo país hay orfanatos que lo hacen mejor que otros. Los historiales con origen en China o Rusia suelen estar incompletos. En China, por la política de un único hijo, directamente no existen datos prenatales porque la madre se arriesga a ser arrestada. De ahí que no se sepa nada sobre la evolución del embarazo o las circunstancias del parto. De los países latinoaméricanos, por ejemplo, son bastante fiables los carnés de vacunación. De otros países llegan muchos vacunados pero no tenemos garantía de las condiciones de conservación de los preparados.

P.- ¿Es común que se presenten trastornos de conducta?

R.- Depende de la edad de adopción. Cuanto mayor, más problemas. Suelen ser dificultades de aprendizaje en el colegio, aparición de hiperactividad y déficit de atención y el desarrollo de una actitud desafiante.


Luis Pardo
ElMundo.es



Etiquetas:

 

Enrique Campoamor a las 9:17 a. m. | Permalink |


0 Comments: