lunes, 21 de septiembre de 2009
Filipinas "paraliza" el traslado de Paco Larrañaga


Paco Larrañaga junto a sus padres


Han pasado más de cuatro meses desde que el país tagalo autorizara la repatriación del recluso. La familia y el abogado del preso de origen guipuzcoano creen que «el retraso es injustificado»

La cuenta atrás para que Paco Larrañaga sea trasladado a una cárcel española para cumplir su condena se retrasa y retrasa. Lo que unas veces parece cosa «inmediata» -así lo anunció el ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos en marzo-, se convierte en plazos de semanas, luego de meses... Mientras tanto, el preso de origen guipuzcoano, que cumple cadena perpetua en Filipinas -estuvo en el corredor de la muerte- por un delito que, asegura, no cometió, aguarda en una prisión de Manila a la espera de que las autoridades del país dicten la resolución definitiva.

«El traslado lleva cuatro meses paralizado por motivos formales y estamos empezando a pensar que puede haber algo más. Lo están retrasando de forma injustificada», asegura Javier Viada, abogado de Larrañaga en España, quien ve en la demora «presiones de la familia de las víctimas, que tiene mucha influencia» en Filipinas. Tampoco los padres del joven recluso, el pelotari de Alegia Manuel Larrañaga y la filipina Margot González Osmeña, saben exactamente lo que pasa. «Mi hermano está en continuo contacto con los abogados y no les dan una razón concreta», afirma Francisco Larrañaga, tío del condenado.

En esta tesitura, vuelven a cobrar fuerza las sospechas -que han sobrevolado el proceso «lleno de irregularidades» iniciado en 1997- por las que el joven de origen guipuzcoano podría haber sido cabeza de turco en las luchas internas en el país tagalo. No en vano, Paco es biznieto de un ex presidente de Filipinas, Sergio Osmeña.

Mientras tanto, la familia sigue a la espera pero pasa el tiempo. «Sus padres estaban muy esperanzados de que la llegada se produjera antes del verano, pero después de cuatro meses están ya nerviosos», explica Javier Viana.


Trámites cumplidos

Lejos queda ya el viaje oficial de Moratinos a Filipinas en marzo de este año. En esa visita, se cerró la autorización del Gobierno filipino a repatriar al recluso de origen guipuzcoano, condenado a cadena perpetua junto con otros seis acusados por el secuestro, violación y muerte de dos hermanas en la isla de Cebú. Larrañaga siempre se ha declarado inocente del crimen, puesto que ese día se encontraba «a 300 kilómetros de distancia, en Manila».

Tras el acuerdo total entre los estados, tan sólo quedaba que la familia iniciara los trámites para pedir el traslado y abonara un montante de 750.000 pesos -unos 12.500 euros-, como pago de indemnización a las familias de las dos jóvenes asesinadas establecido en la sentencia. La familia hizo efectivo el pago en mayo y todo apuntaba a que el joven llegaría a España antes del verano. «Se cumplieron todos los trámites, el tribunal dio el OK de las responsabilidades civiles y ya solo queda que el Ministerio de Justicia filipino liquide la condena», explica el abogado Javier Viada.

Según el letrado, el convenio firmado entre España y Filipinas dice que este país dictará un resolución que comunicará al Gobierno español la condena que pesa sobre el recluso, para que España lo traslade a su ordenamiento penitenciario.

«No comprendemos las razones de que esté paralizado tanto tiempo porque esto tenía que haber sido una cosa de quince días con buena voluntad, y llevamos ya cuatro meses. El Gobierno español mantiene contacto permanente con las autoridades filipinas pero dan largas», añade el abogado, que espera que el traslado se produzca «cuanto antes».

El letrado asegura que, en lo que respecta a España, los «deberes están hechos» y el recluso se podría traer «de un día para otro» una vez recibida la resolución. «En ese mismo instante, el Ministerio de Justicia español se pone en funcionamiento a través de la Interpol para su traslado a España. Lo que falta es que el Gobierno filipino diga qué pena le queda pendiente a Paco. Posteriormente, el gobierno español tiene que asimilar la condena filipina y catalogarlo en el régimen penitenciario español», explica Viada.


Condena en Martutene

Larrañaga cumple cadena perpetua, después de que en 2006 abandonara el corredor de la muerte, tras la abolición de la pena capital en Filipinas. Como quiera que en España no existe la cadena perpetua y la pena máxima de cárcel es de 30 años, falta conocer la resolución final de traslado para que la Justicia española determine la condena y el régimen penitenciario que Larrañaga debe seguir. En Filipinas, el reo ha cumplido ya doce años de cárcel. En cualquier caso, el protocolo firmado entre ambos países deja claro que únicamente el estado que condenó al preso podrá conceder el indulto. «El régimen penitenciario español es muy rico en permisos, en terceros grados, en segundos grados...», detalla el letrado.

Según Viada, las autoridades judiciales españolas probablemente dejarán a Paco Larrañaga elegir prisión. Todo indica que podría cumplir su condena en la cárcel de Martutene, o algún otro centro vasco, como ya expresó la madre del preso en este periódico. «Paco está mirando dónde está la prisión de Martutene».

JM Velasco
DiarioVasco.com


Etiquetas:

 

Enrique Campoamor a las 9:39 a. m. | Permalink |


0 Comments: