miércoles, 21 de octubre de 2009
Aprender a entender el duelo



Cuando pensamos en una adopción siempre tendemos a ver el lado hermoso y maravilloso que supone formar una nueva familia y poder ofrecerle a ese pequeño la posibilidad de crecer rodeado de un entorno familiar. Pero la adopción tiene múltiples caras y no siempre vuestro hijo se sentirá feliz. Tendréis que aprender a entender y superar juntos sus fases de duelo.

Toda adopción supone una serie de pérdidas tanto para padres como para los hijos. Por vuestra parte, ya sea una pérdida a tener hijos de forma biológica, o independientemente de que los motivos por los cuales hayáis decidido adoptar sean otros, os perderéis los primeros momentos de vida de vuestro hijo, tal vez sus primeras palabras o sus primeros pasos, entre otras cosas. Puede que vosotros estéis más preparados para asumir estas pérdidas o sepáis cómo afrontarlas.

Por su parte, vuestro hijo tendrá que ir descubriendo y asimilando las suyas. Estas pérdidas pueden ser diferentes, pérdida de sus padres biológicos, o de familiares como hermanos o tíos, la pérdida de un cuidador de la institución en la que haya crecido y al cual se sintiera apegado, pérdida de un entorno o realidad que conoce para entrar en una nueva desconocida.

Estos momentos de duelo pueden presentarse en diferentes momentos de su vida y de diferentes formas. Vuestra tarea como padres adoptivos será estar alerta de esas pequeñas señales, que en la mayoría de los casos puedan parecer desapercibidas o no ser fáciles de reconocer.

No debéis evitar hablar de este dolor. Como padres, instintivamente trataréis de evitar esos temas que puedan causar dolor o pena en vuestros hijos, pero la mejor forma de superarlos es hablando de este dolor, e intentar superarlo juntos, para que vuestros hijos no se sientan solos y que su condición de haber sido adoptados no condicione de manera negativa su desarrollo.

Muchas veces será difícil superar estos momentos, existen recaídas y no siempre vuestros hijos se dejarán ayudar. Armaros de paciencia, no interpretéis el retraimiento o los cambios de humor de vuestros hijos como un desafío o una traición y si sentís que solos no sabéis como afrontar la situación, no dudéis en acudir a la ayuda de un profesional.

ElEmbarazo.net



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Enrique Campoamor a las 10:36 a. m. | Permalink |


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