lunes, 2 de julio de 2007
Baler recuerda a los 'últimos de Filipinas' en el Día de la Amistad Hispano-filipina



El pueblo de Baler, en el corazón de la Sierra Madre, rindió el pasado día 30 de junio homenaje a los 'últimos de Filipinas', los 33 supervivientes españoles que, cerca de un año, defendieron su bandera ajenos al hecho de que España había perdido su única colonia en Asia

Como no podía ser de otra forma, el acto más emotivo tuvo lugar en la iglesia de Baler, el lugar de un asedio militar del que se cumplen 108 años y cuya efemérides se celebra desde hace cinco en el marco del Día de la Amistad entre España y Filipinas.

Pese a la insistente lluvia matutina, fueron muchos los balereños que se dieron cita frente a la iglesia, que en 2008 cumplirá el 400 aniversario de su construcción, para presenciar la ofrenda foral ante la placa que narra aquel inusual hecho de armas.

Los encargados de constatar la conmemoración fueron el embajador de España en Filipinas, Luis Arias, y Bellaflor Angara, gobernadora de la provincial de Aurora, que depositaron la corona bajo los himnos de ambos países y las salvas de honor del Ejército filipino.

El acto fue seguido de cerca por centenares de vecinos, muchos con banderas españolas y filipinas, y los principales representantes políticos de los ocho municipios de Aurora, cuya capital es Baler, a unos 200 kilómetros al norte de Manila, un pueblo fundado en 1609 por el sacerdote español Blas Palomino..

El homenaje en la iglesia, dedicada a San Luis Obispo de Tolosa, se trasladó después al parque presidido por el Museo de Baler, que recoge una amplia documentación sobre ese episodio de la guerra filipino-española, finalizada en 1898 con la entrega de la colonia a Estados Unidos.

La tozudez de los 33 soldados, liderados por el capitán Enrique de las Morenas y el teniente Saturnino Martínez Cerezo, fue desgranada por el congresista Juan Edgardo Angara ante el publico que se congregó frente al Museo.

Angara destacó que la heroicidad española fue reconocida luego por el entonces jefe de los independentistas Filipinos, el general Emilio Aguinaldo, que en 1899 emitió un decreto ordenando que no fueran tratados como prisioneros, 'sino, por el contrario, como amigos y, en consecuencia, se les proveerá de los pases necesarios para que puedan regresar a su país'.

'Fue un día glorioso para los dos países porque el sitio de Baler produjo héroes y victoria para ambas parte', dijo Angara ante una audiencia compuesta por grupos de estudiantes y todas las fuerzas vivas de Aurora.

Prueba de ello, señaló el diputado por Aurora, es que la fecha del decreto de Aguinaldo, el 30 de junio, es la elegida para celebrar cada año el Día de la Amistad entre España y Filipinas, naciones que comparten alrededor de 400 anos de historia común.

En el mismo sentido se expreso su tía, la gobernadora Angara, familia que controla la vida publica de Aurora desde hace unas cinco décadas, como es costumbre en los ámbitos provinciales filipinos, dominados por lo que se conoce como 'dinastías políticas'.

'Ni vencedores ni vencidos, solo héroes (...) El enemigo de ayer debe ser el amigo de hoy y mañana', indicó Angara en un discurso en el que intercaló el tagalo, inglés y español, idioma en el que prometió avanzar como muestra de la simpatía que España despierta en Baler y su provincial.

Por su parte, y en declaraciones Efe, Arias recalcó que la efemérides de Baler no es retórica del pasado, sino una semilla para incrementar las relaciones económicas bilaterales, en especial con Aurora, donde muchos habitantes viven bajo el umbral de la pobreza, pese a que la Sierra Madre proporciona una fabulosa riqueza maderera, ahora en peligro por la desmedida explotación y por la tala ilegal


'Baler puede parecer el símbolo del final de una era, pero es el principio de una colaboración muy estrecha entre países que se respetan y se conocen, como corresponde a una relación de casi 400 años', dijo Arias.


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Enrique Campoamor a las 11:41 a. m. | Permalink |


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