lunes, 16 de febrero de 2009
Niños Objeto


Muchas veces me he quejado de familias españolas que sencillamente "no se enteran" de lo que realmente significa la palabra adopción. Con mucho, esta noticia publicada en un periódico de Bolivia supera todo lo inimaginable.

Un aviso publicado el pasado domingo señala “Matrimonio pudiente busca niño(a) de 2 a siete años para adoptar, hacerse cargo de la educación y mantenimiento”.

Ante el aviso, la directora de la entidad que promueve adopciones nacionales Infante, Lorena Yáñez, expresó su indignación condenando el hecho por ilegal. El aviso de búsqueda de un hijo(a) por medio de un aviso en el periódico está fuera de la realidad, pues se pone al niño en adopción en el nivel de objeto de compra-venta.

En los primeros días de la semana pasada, la pareja recibió unas cuatro llamadas y visitas de padres con sus niños, la mayoría mayores de cinco años para escuchar la oferta del matrimonio. El aspirante a futuro padre adoptivo, de 75 años de edad, recibe a los interesados en su departamento del piso siete, ubicado cerca al paseo de El Prado. Sentado en el sofá y rodeado de su bastón y de un “burrito” que le ayuda a andar, dice que junto a su esposa de 71 años vivió muchos años en Estados Unidos y que viaja constantemente tanto a ese país como a Santa Cruz. Dice que sus ingresos son buenos, porque ambos tienen rentas de jubilación y que no maltratarán al niño o niña que adopten por su formación estadounidense que no permite los golpes.

Al final de la entrevista, la aspirante a madre dice que tiene tres hijas y dos hijos varones que viven fuera de Bolivia. Dice que quiere la presencia de un pequeño para sentirse acompañada y divertirse con las travesuras del menor.

El aspirante a padre dice que tendría al niño o niña “a prueba” por treinta días y después se harían papeles para que el pequeño sea inscrito como su hijo(a) con derecho a tener buena alimentación y excelente educación, así como herencia.

A cambio de la adopción no ofrece ninguna gratificación, porque eso “sería entendido como una venta del niño”.

La pareja no cerró ningún acuerdo, porque los niños que les visitaron eran mayores de cinco años y, en cuanto se les habló de la existencia de un pequeño de dos, los ojos de la aspirante a madre adoptiva se iluminaron. Comenzó a preguntar cuándo se podría ver al pequeño, si habla, si no habría conflicto con el padre y si ya estaba inscrito en Registro Civil.

La pareja dice que acudió a un hogar en Santa Cruz a preguntar sobre un proceso de adopción, pero les pidieron a cambio una casa y muchos trámites, además, rechazan a los niños y niñas de los albergues porque ellos ya están traumados.

La directora de Infante sugirió a ese matrimonio acudir a una institución idónea para la adopción, pues ese aviso puede ser el inicio de una forma de trata y tráfico de personas, lo cual es un grave delito.

LaOpinion.com.bo


Sencillamente, increíble. Creo que este matrimonio cumple TODOS los estereotipos de lo que no debe ser una adopción. Pobrecito del niño que caiga en sus manos...


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Enrique Campoamor a las 9:56 a. m. | Permalink |


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